IRÍA FERRARI
Pachuca.- El otro día vi la película de Cameron Díaz y Jason Segel Sex tape sobre cómo viven el sexo las parejas casadas y rutinarias.

La cinta cuenta la historia de un matrimonio normal que, para animar su vida sexual, deciden probar algo nuevo y grabarse en video y hasta ahí les puedo contar, no voy a hacer un spoiler.

Porque hoy no hablaré de grabarse en video, que está muy bien, sino de cómo cambia el sexo una vez la pareja “se aposenta”.

Mi opinión es que no hay que dejar pasar nunca por alto algo tan importante como la sexualidad, porque debe fomentarse y regarse cual planta a diario para que no se convierta en un problema de fondo.

A veces estamos tan estresados e involucrados en nuestros hijos, trabajo y problemas personales que dejamos el sexo en segundo o tercer plano, y nos damos cuenta que con el tiempo ya no hay esa química inicial de todas las parejas.

La moraleja es que no hay que olvidar nunca que es lo que nos atrajo de esa persona y vivirlo siempre para no perder esa magia sexual. Las personas casadas siguen haciendo el amor. Sí, no es un mito.

Aunque hay de todo, los hombres y las mujeres que decidieron unirse en matrimonio para toda la vida (o hasta que dure) también tienen necesidades sexuales que, en la mayoría de los casos, satisfacen en la calidez de su hogar.

Hay quienes no han pasado por el altar ni el juzgado, pero viven juntos e incluso tienen hijos, así que en el fondo es como si fuesen marido y mujer.

Volvamos al tema: se acuestan. Es una realidad, ni mejor ni peor.

Si perteneces a ese sector de la población y no tienes sexo con tu pareja, asume que no es culpa de la boda, sino que hay otro problema de fondo.

Y, ojo, que estos individuos sigan dando rienda suelta a su pasión bajo las sábanas no significa que lo hagan igual que los solteros.

Estos últimos lo hacen cuando pueden y quieren, pero cuando uno vive con su pareja, y comparte baño y compra, las ocasiones para tener un encuentro íntimo son escasas.

Por eso, los casados tienen otro tipo de modus operandi en el terreno amoroso.

Hoy nos vamos a detener en ellas y vamos a tratar de responder a la pregunta de qué clase de relaciones sexuales tienen con sus maridos.

El fantasioso

Los que llevan muchos años casados y se conocieron de jóvenes anhelan no haber cumplido sus fantasías. Hacer un trío, montárselo con una chica, hacer juegos de rol en la cama.

Por ello, llega un momento en el que se dan cuenta de que no pueden abandonar al individuo con el que se han casado y deciden cumplir sus deseos con él. “Cariño, no me quiero morir sin haber hecho un trío”, dicen ellas, que luego negocian qué sexo tendrá el otro.

El sabadete

“Sábado sabadete, camisa nueva y polvete“, dice el dicho popular.

Los casados que no lo hacen a diario saben que el fin de semana aumentan las posibilidades de practicar sexo con su pareja.

La siesta del sábado suele ser la más aclamada, aunque la noche del mismo día también puede haber fiesta. Salen, cenan, beben, están relajados y es ahí cuando la pasión se desata.

El cocinillas

Esa relación sexual surge sobre todo en personas recién casadas. El otro cocina, con el delantal…

Y, claro, es muy tentador emular la archiconocida escena de El cartero siempre llama dos veces, en la que los protagonistas lo hacen encima de la mesa.

El calentón llega de pronto

Nos vuelve locas el ver a un hombre que cocina para nosotras. Ojo: conozco a dos que acabaron en urgencias con quemaduras por dejar la sartén con aceite en el fuego mientras practicaban sexo oral…
Y una salpicadura de aceite que hervía en el sartén saltó en la cara de ella, mientras cerraba su mandíbula como un pitbull… vamos, una urgencia médica de lo más bizarra.

El programado

Muchas parejas no hacen el amor, ya sea casadas o no. Los terapeutas sexuales suelen recomendar que se programe una o dos sesiones de sexo semanales.

Como quien apunta la cita del dentista, esos seres programan un encuentro a la semana.

No hay que avergonzarse, pues es normal que pasados los años ya no surja el coito ocasional. Además, hay muchas mujeres que lo agradecen porque así pueden preparar su vagina para el encuentro.

El creador

“Me tengo que ir a hacerle el amor a mi mujer”, es una frase que seguro has oído alguna vez.

La mayoría de las parejas que buscan tener un hijo aprovechan los días que ella está fértil para copular y aumentar así las posibilidades de embarazo. No son coitos mejores ni peores, podríamos definirlos como funcionales.

Para mí hasta el hecho de tener un hijo o buscarlo debería ser algo espontáneo, no premeditado y sobretodo divertido.

Inicia despacio y disfruta de los juegos previos

Cuando estás estresada, un encuentro rápido podría ser la opción más sencilla, pero probablemente no lo más placentero.

Si vas a hacerlo, disfrútalo intensamente, las relaciones sexuales no deben llevarse con las prisas, date tu tiempo.

Tal vez iniciar con algunas caricias, algún masaje, besos por las zonas erógenas o una ducha caliente juntos puede ser el preludio a un buen sexo.

Trata junto con tu pareja de que
eso no se vuelva una rutina más para que no se vuelva un motivo de más estrés, sino más bien que sea un momento de diversión y placer.

Hagan planes juntos de lo que les gustaría y de lo que se harán uno al otro cuando lleguen a casa, la imaginación enciende las pasiones.

Algunos juegos para tener sexo te harán olvidarte de las preocupaciones y las actividades que te ocupan, ¡así que juega, toca y aprende!

Haz que su corazón se acelere

Al final de un día estresante no llegues a casa a tumbarte a ver las noticias y escuchar de más problemas, no sería mejor salir de la mano con tu pareja a dar un paseo y así sacar de tu mente las distracciones del día.

Un poquito de relajación para ambos propiciará que tu mente empiece a enviar señales a tu pareja, hasta que su corazón, sus sentidos y su imaginación logren acelerarse y ambos deseen terminar pronto el paseo para irse a la cama a tener sexo placentero.

En definitiva, vive el sexo de manera natural, no programada y sobretodo no lo dejes de lado, tampoco con eso te estoy diciendo que fuerces algo que no quieres, pero de ser así debes buscar ayuda mutua.

Comentarios