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Manuel Velasco y la “pifia monumental” en el Senado (Primera parte)

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Al solicitar licencia al Senado de la República para retornar como gobernador de Chiapas, el propio Manuel Velasco Coello “extinguió su cargo como senador y, por decisión propia, él decidió ser mandatario estatal y no puede volver a la Cámara alta”, sentenció el jurista Javier Quijano Baz, quien analizó ese polémico caso que marcó con un escándalo político el inicio de la nueva Legislatura.

El martes 4 de septiembre, cuatro horas después que la mayoría de senadores rechazaron “en votación económica” –a mano alzada– la solicitud de licencia del gobernador de Chiapas que llegó como senador plurinominal del Partido Verde, la mayoría de legisladores del partido de Morena cambiaron el sentido de su voto y, en un hecho insólito, aprobaron junto con legisladores del PRI, MC, PRD y PT, por 82 votos a favor, 31 en contra, la mayoría del PAN, seis de Morena y cuatro abstenciones, la petición del político que logró el apoyo de todos los coordinadores partidistas de la junta de coordinación política.

La segunda votación de un mismo punto generó una oleada de críticas en redes sociales y entre especialistas en derecho parlamentario porque la solicitud de licencia de Manuel Velasco presume una abierta violación al artículo 125 constitucional que prohíbe que alguien desempeñe “a la vez dos cargos federales de elección popular, ni uno de la federación ni otro de un estado que sean también de elección; pero el nombrado puede elegir entre ambos el que quiera desempeñar”.

Para Javier Quijano, en el Senado de la República “se cometió una pifia monumental” al otorgarle licencia y pretender que después de terminado su periodo como gobernador, el próximo 8 de diciembre, Manuel Velasco retorne a su escaño en la Cámara alta.

“Es una clara incompatibilidad jurídica de los dos cargos. No se pueden ejercer dos cargos de elección popular. Y si Manuel Velasco eligió por regresar a ser gobernador, automáticamente renunció al otro, según el artículo 125 constitucional”, argumentó Quijano Baz.

Al cuestionarlo sobre que durante el debate, el coordinador de Morena Ricardo Monreal y el coordinador también del PRI Miguel Ángel Osorio Chong y el propio Manuel Velasco, afirmaron que era un derecho de todo senador solicitar licencia. ¿Es correcto ese enfoque?
“Es una falsedad lo del derecho a pedir licencia. En el caso de Manuel Velasco no se le conculcaron sus derechos. Él no tenía derecho a pedir esa licencia. Un legislador puede pedir licencia porque se va a operar quirúrgicamente, porque tiene que ir a un funeral, porque hará algún viaje, pero lo que no puede decir es ‘pido licencia como senador para ejercer el otro cargo de elección popular’, ¿por cuál optó en realidad?

“Por donde uno observe jurídicamente el caso, no hay (forma de recuperar su papel como) senador en el caso de Velasco. Es lo que los senadores deben argumentar cuando pretenda regresar en diciembre de 2018, después de terminar su periodo como gobernador.”

Manuel Velasco afirma que hay otros casos similares, por ejemplo, el del exjefe de Gobierno capitalino Miguel Ángel Mancera, o el de otros senadores que piden licencia, como José Ramón Enríquez, quien solicitó licencia ese mismo 4 de septiembre.

“Mancera no tiene dos cargos de elección popular. Él renunció a su cargo como jefe de Gobierno y luego fue electo como senador por la vía plurinominal. El sí puede pedir licencia, pero no es el mismo caso que el de Velasco. Él pretende ejercer alternativamente dos cargos, como senador y como gobernador. Hay una incompatibilidad jurídica de los cargos.

“La única manera de enmendar esta pifia monumental es que no se le permita regresar como senador y se quede en el cargo su suplente”, advirtió el jurista Quijano Baz.

Exdiputado por Morena en el constituyente de la Ciudad de México, Quijano Baz interpuso un amparo en octubre de 2016 precisamente para cuestionar a los diputados federales y senadores que fueron “designados” para ser constituyentes capitalinos, sin pasar por una elección.

En la parte fundamental del amparo, cuya copia tiene Proceso, Quijano subrayó que el sistema de incompatibilidad parlamentaria “tiene por objeto garantizar el cumplimiento de la división de poderes; asegurar y preservar la independencia y control político que el Legislativo ejerce sobre el Ejecutivo y, por último, evitar que los representantes populares distraigan su atención en ocupaciones ajenas a su encargo”.

Otro principio fundamental para evitar que se ejerzan dos cargos a la vez es “la carencia de ubicuidad, que supone un impedimento material o una barrera física. No es razonable que una misma persona sea a la vez senador de la República y diputado del Congreso local de cualquiera de los estados de la República y menos gobernador”.

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