Si bien es cierto que una marca es un signo que distingue producto y servicios de sus competidores y que además de la función de distintividad, tiene otras como la económica, publicitaria, indicador de origen empresarial, entre otras. De tal suerte que los signos distintivos deben de circular en el comercio pues de lo contrario se exponen a caducar por su falta de uso. También es cierto que hay marca que no tienen un fin de lucro directo, son marcas que por lo general se encuentran dentro de la clasificación de servicios y su función es resaltar su misión, su función y sus valores, tal es el caso de algunos organismos de autónomos, creados por la iniciativa privada, que fungen como conciliadores, como podemos citar al Consejo de Autorregulación y Ética Publicitaria, AC (CONAR®), creado en México en 1996 por anunciantes, agencias de publicidad y/o comunicación, asociaciones y medios de comunicación, con el fin de fungir como conciliador en controversias de índole publicitario; La Asociación de Normalización y Certificación, AC (ANCE®), fundada en 1992 por un grupo de empresarios, interesados en colaborar con la legalidad y la seguridad de los productos, crearon esta institución privada sin fines de lucro, para brindar apoyo en materia de verificación y certificación de miles de productos, contando con expertos técnicos y en normalización. Otro caso es el Consejo Nacional para Prevenir la Discriminación (Conapred®), desconocido completamente por el titular del Ejecutivo federal y por todo su séquito, este organismo tiene su base constitucional en el artículo primero de nuestra Carta Magna cuando se incluye el derecho humano a la no discriminación, por lo que Conapred nacío por la Ley Federal para Prevenir y Eliminar la Discriminación publicada el 11 de junio del mismo año en el Diario Oficial de la Federación (DOF) con la finalidad de crear políticas públicas que combatan la discriminación; promover el uso de lenguaje incluyente en el ámbito público y privado, pero sobre todo promoviendo el derecho a lo no discriminación por cuestión de origen étnico o nacional, sexo, edad, discapacidad, condición social o económica, condiciones de salud, embarazo, lengua, religión, opiniones, preferencias sexuales, estado civil o cualquier otra. También está en aptitud de recibir y resolver quejas por actos derivados de la discriminación cometidos, ya sea por particulares o por autoridades, incluidas las federales.

Finalmente, existen otras tantas y tantas marcas que no persiguen fines comerciales como son la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM®), el Consejo Nacional para la Cultura y las Artes (Conaculta®), El Instituto Nacional de Enfermedades Respiratorias (INER®), El Instituto Politécnico Nacional®.

Con lo anterior, concluyo que no todas las marcas persiguen fines de especulación comercial, pero al igual que los demás signos distintivos poseen una personalidad propia que busca alcanzar su misión, función y valores.

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