GERARDO GIMÉNEZ

Pachuca.-

De todos los sentidos del cuerpo, el tacto es el más íntimo. Es una manera de comunicarse sin palabras en el nivel más profundo. Provee bienestar, confort, afecto, sensualidad y empatía. Además, ayuda a la relajación y a la curación, y es punto central de nuestras experiencias eróticas.
Sentir otro cuerpo humano da más placer que prácticamente cualquier otra experiencia que hayamos conocido. A pesar de ello, aunque la piel ofrece una grandísima oportunidad para el placer, la mayoría de los amantes no hacen parte de esta.

Horizontes del masaje

El masaje lleva al disfrute natural del tacto un poco más allá. Un masaje terapéutico es una vivencia especial por sí mismo y una revelación para toda persona que haya pensado que el placer físico solo podría estar relacionado con la sexualidad. Pero cuando se agrega el masaje al repertorio erótico, se crea una dimensión totalmente diferente. El cuerpo completo se llena de vida extendiendo el placer sexual a cada milímetro cúbico de nuestra piel.
Para la mayoría, la sexualidad se encuentra limitada a unas pequeñas áreas del cuerpo. Siempre he dicho que se centraliza el placer al “genitalizarlo” en extremo. El masaje nos hace descubrir que toda la piel puede ser una zona erógena, de la cabeza a los pies. En sí, es una manera de darse cuenta del potencial de placer sensual de todo el cuerpo. Con frecuencia, guía de forma natural a una interacción sexual total, aumentando los niveles de placer y provee orgasmos mucho más satisfactorios. Es una experiencia sexual perfecta si se desea o requiere un cambio.

Ventajas

*Para quienes están iniciando una relación es una manera de conocer sus cuerpos. Zonas erógenas que difieren entre las personas, además de la creación de un ambiente de intimidad y confianza entre ambos.
*Es el preámbulo inicial en la construcción de la sexualidad en pareja, única en cada relación que tenemos y que le hace distinguirse entre sí.
*Propicia el contacto afectivo, ubicándole en cada circunstancia de manera adecuada.
*Favorece la seducción.
*Puede constituirse en una ruta escénica hacia el placer, ofreciendo un mundo lleno de sensaciones y diversiones nuevas.
*Integra el disfrute sensual a través de todos los sentidos. Al visualizar el cuerpo desnudo de la pareja, apreciar su olor, percibir el movimiento de estremecimiento, escuchar los gemidos o frases sexuales que se escapan al momento de darlo y/o recibirlo, degustarlo al complementar el masaje con los labios y la lengua o al usar aceites de masaje con olores y sabores o que aportan calor.
*Facilita la focalización de sensaciones, llevando a la pareja a meterse en ese entorno erótico sexual que han creado.
*Hace a los amantes más apasionados y creativos, lo que exalta el placer.
*Renueva la sexualidad y la estimula al aportar relajación después del estrés diario o de toda la semana.
*Mejora la circulación sanguínea y estimula la transmisión nerviosa de la sensibilidad corporal.
*Permite aquietar las cosquillas y hacer el toque placentero en lugar de displacentero.

Recomendaciones

Lo primero a tomar en cuenta es el acondicionamiento del ambiente en el que se llevará a cabo el masaje. De una manera sencilla, sin grandes artilugios, puede llenar el sitio de detalles. Velas aromáticas, flores, esencias de aromaterapia contribuyen a armonizar el entorno. Actualmente, se consiguen grabaciones de música de relajación o de ritmos modernos pero muy suaves (como chill out o lounge). Asegúrese también que se limiten las corrientes de aire, haciendo que la temperatura sea agradable (sin calor ni frío extremos). En caso de que la luz de la habitación sea muy iluminada, puede usar sus lámparas y colocar algunos pañuelos de colores suaves para disminuir la claridad, pero permitiendo la visibilidad y la creación de sombras sensuales.
Tenga a mano infusiones o bebidas frescas o levemente frías. El masaje puede producir sed y es recomendable la hidratación. Las bebidas alcohólicas no son muy recomendables, debido a su efecto sedante y desinhibidor, lo cual desviaría el verdadero sentido del masaje y su real disfrute se solaparía por el efecto de ese tipo de bebida.
Cuente con un aceite para masajes. Deslizar las manos sobre la piel requiere del uso de un vehículo líquido que lo facilite. Además, en las zonas velludas, puede masajear en dirección contraria a la de los vellos sin causar incomodidad ni dolor.
Organícese y cubra cada parte de la piel del cuerpo de su pareja con el masaje. Puede utilizar las yemas de los dedos o las palmas de las manos. Deslícelas de manera alternada, de arriba hacia abajo, de adentro hacia afuera, sintiendo toda la piel de su pareja y fomentando leves aumentos de temperatura que se sientan tibios. Combine ese toque con frases sensuales sobre su disfrute de la experiencia, independientemente de quien lo da o lo recibe.
Zonas muy musculares (como es el caso de los glúteos) pueden estimularse con presión del puño y haciendo movimientos circulares. También con los nudillos al mover los dedos en forma secuencial a manera de ondas.
Las mamas y los genitales deben ser tratados con sumo cuidado por lo sensible que son esas áreas. El toque y masaje debe ser muy delicado. Lo mismo ocurre al cubrirlas de aceite, sobre todo la vulva y el pene por la variación en el tipo de piel que les cubre y la gran tendencia a poder irritarse por los químicos contenidos en el aceite para darles color, olor y sabor (por lo que se recomiendan aceites naturales o esenciales).
Como un aditivo adicional, puede llevar a cabo fantasías sexuales que incluyan un masaje. Es común cubrir los ojos de la pareja para que se convierta en una sorpresa y una experiencia muy excitante el no saber dónde será tocado o masajeado. Luego del masaje, todo depende de lo que usted quiera o de lo que haya incentivado esa experiencia táctil.

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