En México existe un dicho popular que reza así; “No me des, mejor ponme donde hay”. Nada más cercano a la realidad que vivimos, lamentablemente, los mexicanos en el país. La corrupción, el entreguismo y la impunidad hacen que esta frase sea prácticamente el día a día de todos nosotros.
Nuestro estado lamentablemente no está exento de conducirse de acuerdo con esta frase y para muestra basta recordar lo acontecido en el sexenio pasado durante la administración de Francisco Olvera Ruiz, que durante la recta final de su administración otorgó patentes de notario a varios personajes que participaron en el gobierno del exmandatario.
La frase con la que inicia este artículo no podría ser más sugerente, sobre todo en el momento en que salen ciertas irregularidades a flote después de un gobierno que deja que desear. Uno de los personajes que recibieron patente de notario público fue Juan Manuel Menes Llaguno, quien ostentó el cargo de presidente del Tribunal Superior de Justicia y que se ha dado a conocer como cronista “vitalicio” del estado de Hidalgo; que como dato curioso, esta mención ha llegado incluso a estar presente en una placa de su hogar que reza: “Aquí vive el cronista vitalicio del estado de Hidalgo”, haciendo galantería, cual título nobiliario de dicho galardón, es probable que ahora se añada su nuevo cargo que está al servicio de la comunidad, claro, previa cita.
También obtuvo patente de notario público Ernesto Vieyra Alamilla de la notaría pública número 15, del distrito judicial de Tula. Este personaje se caracterizó por ser magistrado del Tribunal Superior de Justicia, así mismo Mario Souverbille González que en la pasada administración fue coordinador general jurídico del gobierno del estado. Y por si no fuera todo, Alejandro Straffon Ortiz, quien fue procurador General de Justicia del estado.
Afortunadamente ya existe un juicio de amparo contra estas patentes de notario que fueron otorgadas, sobre todo por influencias partidistas, nada nuevo en este país. Esperemos que realmente los deseos de la nueva administración que se enfocan en cero corrupción y nepotismo hagan frutos en la entidad y no solo sea pura verborrea constante en la que solo se habla, mas no se actúa, al fin y al cabo a la vieja usanza de la familia revolucionaria.
Históricamente, lo cierto es que para el pueblo sin voz, ni más destino que obedecer, como siempre la imagen del todopoderoso Huey Tlatoani indígena se transmuta en la imagen –igualmente inaccesible, esplendorosa y aterradora– del virrey, y con el paso del tiempo en la del señor presidente de la República, así como los funcionarios públicos quienes se creen dueños absolutos del país y de nuestro destino de gente menuda, nacida como ayer para la obediencia.
Un virrey no ignoraba que era transitorio en el cargo y que, tarde o temprano, le llegaría una orden del rey de España destituyéndolo del empleo. Por eso, mientras duraba en funciones, procuraba acumular el mayor número de riquezas que le fuera posible, de manera que ni él ni los suyos pasaran estrecheces durante el resto de sus vidas. De modo similar los funcionarios en el México moderno piden: “No me des, mejor ponme donde hay”.
Casi siempre un favor se paga con otro favor y por eso se cree, erróneamente, que el hacer un bien o simplemente cumplir con lo elemental en un trabajo, con un amigo o con la sociedad en general no es más que la búsqueda no solo de hacer el bien mismo, sino de esperar algo a cambio, una percepción errada y obtusa, por eso a todo aquel que hace el bien sin esperar nada se le agradece y se le nombra, es el caso de Brenda Serrano Cervantes, profesora de Centro de Vinculación y Desarrollo Educativo (Cevide) de la máxima casa de estudios de nuestro estado, quien de forma honrada devolvió a Héctor Hernández Domínguez, académico de la sección de laboratorios, unos vales de su propiedad que ascendían a un monto de mil pesos.
Qué bueno que los valores no son olvidados y que sin esperar nada a cambio, más que satisfacción por obrar bien, se continué fomentándolos y aún mejor en la Universidad Autónoma del Estado de Hidalgo (UAEH), en donde egresarán los próximos ciudadanos y políticos que lejos de esperar por sus esfuerzos, prebendas, como cité en este texto lo ocurrido con las patentes de notarías, solo se busque cumplir con el deber por el deber mismo.

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Edad: Sin - cuenta. Estatura: Uno sesenta y pico. Sexo: A veces, intenso pero seguro. Profesión: Historiador, divulgador, escritor e investigador que se encontró con la historia o la historia se encontró con él. Egresado de la facultad de filosofía y letras de la UNAM, estudió historia eslava en la Universidad de San Petersburgo, Rusia. Autor del cuento "Juárez sin bronce" ganador a nivel nacional en el bicentenario del natalicio del prócer. A pesar de no ser políglota como Carlos V sabe ruso, francés, inglés y español.