A todos los pobres de México

¿Cuál es el calificativo que merece el hecho del ocultamiento de algo que lo padecen más de 50 millones de mexicanos?, es lo que está haciendo Inegi con su informe sobre “ingresos y gastos de los hogares 2015” que publicó el viernes pasado, cuya información se levantó mediante el Módulo de condiciones socioeconómicas (MCS) 2015, proceso donde fueron aplicados criterios de captación y verificación de campo más estrictos, porque los encuestados, sobre todo los de más bajos ingresos, tienden a declarar menos de lo que realmente reciben.
En el boletín de prensa de Inegi se especificó que las acciones instrumentadas para mejorar la captación del ingreso hacen que las cifras de 2015 no sean comparables con los ejercicios previos.
Este aberrante cambio de metodología de captación de información pone en riesgo la credibilidad en la medición de la pobreza realizada en México por años, creando una imagen falsa de mejoría social; además que las decisiones de Inegi carecen de documentos públicos de carácter técnico que lo justifiquen, cambios que no fueron discutidos con la Comisión Nacional de Evaluación de la Política de Desarrollo Social (Coneval), fueron acciones unilaterales por parte de Inegi que carecen de transparencia.
Coneval manifestó que la forma en que Inegi mide actualmente la pobreza, representa una ruptura con la evolución de las mediciones de la pobreza que esa institución ha presentado desde 2008.
Por su parte, el coordinador del colectivo Acción Ciudadana Frente a la Pobreza Rogelio Gómez Hermosillo expresó que la información presentada genera confusión sobre las condiciones reales de la pobreza, la cual ha disminuido por decreto estadístico. Esa es la perversidad, puesto que engañosamente se muestra que los pobres disminuyeron, sin poderse comparar las cifras publicadas con ediciones anteriores, presentando una buena imagen del gobierno, pero falsa, porque la pobreza sigue creciendo.
En 2014, 30 por ciento de los hogares con mayores ingresos (deciles octavo, noveno y 10) concentraron 62.5 por ciento de los ingresos totales en tanto que los deciles del primero al séptimo, que agrupa a 70 por ciento de la población, obtuvieron solo 37.5 por ciento de los ingresos totales. En ese mismo año el decil primero que se integra con los más pobres, su ingreso creció tan solo 2.1 por ciento entre 2012 y 2014, menor que la inflación, dado que ésta creció de 3.5 por ciento a 4.08 por ciento, por lo que su condición fue de más pobreza.
Pero en las cifras que presentó Inegi el viernes, el ingreso de los más pobres (decil primero) creció 29 por ciento, ¿de dónde? Cuando la economía está prácticamente estancada, ni hay indicadores de crecimiento en el empleo con un salario de los más bajos en Latinoamérica, si bien es cierto que tenemos una inflación de 2.13 por ciento, el poder adquisitivo cada vez es menor. ¿Acaso con sus ingresos de ahora compra usted lo mismo que el año anterior?
Y así dice Inegi que mantiene un proceso de mejora continua en cada una de sus prácticas, para ofrecer información estadística y geográfica de calidad, veraz, oportuna y pertinente. Ya ni la burla perdona.
Funcionarios como Agustín Carstens tienen un ingreso diario integrado (con todas su prestaciones) de más de 19 mil pesos y todavía expresa que con 320 pesos alcanza para la despensa.
Julio Boltvinik, en su calidad de investigador, declaró que con la nueva metodología aplicada por Inegi es muy probable que haya eliminado de la encuesta a 5 por ciento de los hogares más pobres que no tienen agua, que habitan en viviendas hacinadas con pisos de tierra, sin drenaje ni educación o servicios de salud.
Muy probablemente Coneval manifestó su desacuerdo con estas mediciones de la pobreza porque tendría que presentar un informe con una reducción de pobreza en 30 por ciento, lo cual la pondría en riesgo de perder su credibilidad.
Si ya existe una percepción de debilidad institucional, con ese manejo irresponsable de la información por parte de Inegi la pone en evidencia, la corrupción no solo es en los fraudes financieros y en la mordida, sino en la información. ¿Hasta dónde llegará este gobierno?

No votes yet.
Please wait...

Comentarios