Consumir demasiado sodio tiene efectos nocivos para la salud, ya que puede aumentar los problemas cardiacos, riesgos de infarto, así como elevar la presión arterial

La cantidad permitida por persona depende de sus condiciones físicas y dietéticas; menor porción a la acostumbrada hará un cambio en la salud

EDDY ARMENTA /
IMSS HIDALGO
Pachuca.- Desde hace tiempo en un trabajo en conjunto con la Secretaría de Salud (SSa) y dependencias federales, así como empresarios de todo el país, se tomaron medidas para reducir el consumo de sal en restaurantes y espacios de comida corrida, e incluso la medida llegó hasta puestos móviles en las calles.

Posiblemente haya presenciado lo anterior al acudir a su restaurante favorito y al notar que la sal ya no estaba al alcance de la mano en la mesa, pero esa medida no es suficiente si continúa consumiéndose sal habitualmente en casa.

En ese sentido, consumir demasiada sal tiene efectos nocivos para la salud, sobre todo porque aumenta los problemas cardiacos, los infartos de miocardio, la alta presión arterial y además es causa de retención de líquidos.

Aunado a lo anterior, la sal en exceso puede interferir en el rendimiento mental, ya que ese condimento hace que los vasos sanguíneos del cerebro se expandan, lo que provoca el dolor y por consecuencia baja el rendimiento tanto laboral como escolar y se puede presentar un deterioro cognitivo.

Uno de los problemas más comunes de ingerir sal y de no tomar suficiente agua diariamente es la predisposición a la formación de piedras o cálculos renales, lo que aumentaría las posibilidades de sufrir una intervención quirúrgica, culminando en ocasiones cuando la enfermedad ya está avanzada en la extirpación de alguna parte del riñón o retirarlo completamente.

Asimismo, ingerir mucha sal puede favorecer la aparición de ciertos tipos de tumores, arriesgando al consumidor a padecer cáncer de estómago debido a que la comida en extremo salada irrita y erosiona las paredes estomacales, provocando úlceras, infecciones y los mencionados tumores.

La cantidad de sal permitida por personas depende de las características y condiciones físicas, dietéticas y actividades de cada individuo, pero consumir en menor cantidad a la acostumbrada sin duda hará un cambio en la salud.

Si bien es uno de los condimentos que más le da sabor a la comida mexicana, los hábitos alimenticios deben cambiar y pensar en algunas alternativas para dejar de consumir ese condimento en altas cantidades.

El primer paso es disminuir la cantidad que se consume, tanto en platillos que se cocinan en el hogar así como en los platillos que ofrecen restaurantes, fondas de comida corrida o en los típicos puestos de tacos.

Sin embargo y pese a que existen opciones de diferentes tipos de sal en todo el mundo y de todas las marcas, todas contienen sodio, por lo que el reto es el consumo bajo, así como la ingesta diaria de agua para tener una vida saludable, por lo que la mejor medicina es la prevención.

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