Sumada a la crisis sanitaria, el incremento y la visibilización de la violencia contra las mujeres en el aislamiento social, se encuentra la indiferencia o la negación del presidente de México Andrés Manuel López Obrador al afirmar: “En el caso de la violencia en general y la violencia contra las mujeres no hemos nosotros advertido un incremento, desde luego la forma que tenemos de medirlo son las denuncias que se presentan, puede haber cifra negra, pero en las denuncias no ha habido un incremento”.

Esa declaración contra la realidad: a las tres semanas del aislamiento (que inició en el país el 23 de abril), las cifras alertaron que las mexicanas murieron en mayor cifra al coronavirus por violencia feminicida: “hasta el 13 de abril, ha cobrado más vidas de mexicanas que el Covid-19: 100 mujeres han muerto por el coronavirus desde que irrumpió en el país el 28 de febrero, mientras que 367 han sido asesinadas en ese lapso, según el reporte diario de la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana, la fuente más actual de información oficial”. Los feminicidios, promediaron diez casos al día y, en ese periodo, se incrementaron a 40 mil 910 llamadas de emergencia al 911 por incidentes de violencia contra la mujer hechas en el mismo período, la mayor cifra bimestral registrada desde 2016 y las llamadas de auxilio recibidas crecieron 60 por ciento y sus 69 refugios están al 80 y 110 por ciento de su capacidad, informó la Red Nacional de Refugios. (Laura Castellanos, México abandona las mujeres violentadas en esta contingencia https://www.washingtonpost.com/es/post-opinion/2020/04/13/mexico-abandona-las-mujeres-violentadas-en-esta-contingencia/) Este escenario contrasta con la indiferencia de la declaración presidencial a la grave problemática que enfrentamos poco más de la mitad de la población mexicana, es decir, las mujeres. Quizá esto no sea del todo “nuevo”, “sorprendente”, la reciente historia demuestra que el Estado mexicano es omiso en atender esta problemática, pues ya casi cuatro décadas median desde que se detonó masiva e indiscriminadamente la violencia feminicida contra las mujeres y no solo no se contuvo regionalmente en Ciudad Juárez, sino que se extendió al resto del país ante la impunidad por este delito de lesa humanidad. Hoy, Ecatepec, estado de México y la misma Ciudad de México repiten este fenómeno violento feminicida y no hay acciones o políticas efectivas que la contengan.

De aquí lo inadmisible y gravedad de la declaración del presidente de la nación, porque minimiza y relega esta cruda realidad para millones de mujeres: “En México tenemos una cultura de mucha fraternidad”.

Ante esta lamentable declaración, miles de mujeres se han movilizado y nos hemos pronunciado públicamente en una carta abierta al mandatario de este país, donde los señalamientos son más que justos y pertinentes, además de informativos porque al parecer ignora qué pasa con las mexicanas: “Sr. Presidente: La violencia contra las mujeres es la pandemia más letal.

“Nosotras tenemos otros datos, la violencia contra mujeres y niñas es la pandemia más letal “Al respecto manifestamos lo siguiente: “La violencia contra las mujeres es hoy el principal obstáculo para su desarrollo y participación en la vida económica, política, social y cultural de nuestro país.

“La violencia en el ámbito familiar es un delito en todo el territorio nacional.

“Las víctimas principales de la violencia familiar son las mujeres, las niñas y los niños.

“Conforme a la Ley General de Acceso de las Mujeres a una Vida Libre de Violencia, la violencia en el hogar se expresa en violencia psicológica, física, sexual, económica, patrimonial y feminicidio.

“Es la causante de más de la mitad de las violaciones, abusos sexuales, y de los asesinatos de niñas, niños y mujeres.

“Los datos oficiales indican que, de acuerdo con el Secretariado Ejecutivo del SNSP, a partir del confinamiento por Covid-19, en el primer trimestre del año se registraron incrementos en: 960 asesinatos de mujeres, en promedio 10 por día; y las llamadas al 911 pidiendo auxilio en el hogar 67 mil 81, más de 24 mil en comparación con 2019. Y aunque puede haber menos denuncias formales ante fiscalías, esto es resultado de las dificultades que representa a las mujeres presentar denuncias, cuando además hay un nivel de impunidad del 90 por ciento.

“Sus comentarios señor presidente favorecen la impunidad, al no considerar el peligro en el que viven las mujeres, niñas y niños en el hogar, además de enviar un mensaje a la sociedad de que la violencia en el hogar no es relevante, ni merece la atención de la autoridad. Sus palabras también son políticas y directrices para la administración pública.

“Le llamamos a atender la situación de violencia que viven las mujeres y a instrumentar medidas de emergencia para atender la que hasta hoy es la pandemia más letal contra las mujeres, la violencia feminicida.

“¡Por una vida libre de violencia!” La carta, el llamado, el grito y la exigencia de la mitad del país que somos las mujeres es que esta “transformación”, la 4T, nos contemple dentro de las prioridades y urgencias a resolver en este país llagado por la corrupción, la violencia y la impunidad. ¡Por una vida libre de violencia para las mujeres! [email protected]

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Josefina Hernández Téllez
Doctora en ciencias políticas y sociales por la UNAM y especialista en estudios de la mujer por El Colegio de México. Periodista colaboradora en medios desde 1987. Defensora de lectores y articulista del diario Libre por Convicción Independiente de Hidalgo. Integrante del consejo editorial de la agencia de noticias Comunicación e Información de la Mujer AC. Docente universitaria desde 1995 en la UNAM. Profesora investigadora de tiempo completo en la Universidad Autónoma del Estado de Hidalgo desde 2008. Integrante y cocoordinadora del grupo de investigación Género y Comunicación en la Asociación Mexicana de Investigadores de la Comunicación. Línea de investigación y publicaciones sobre periodismo, comunicación y género.