Las relaciones entre Estados Unidos (EU) y México no siempre han sido cordiales y benéficas, incluso se recuerda con hondo pesar el estigma de una guerra que logró fragmentar a México a costa de EU. Con el tiempo las heridas han sanado y el vecino del norte asimila que para continuar con su hegemonía mundial en gran medida requiere de una buena vecindad con su socio político, económico, histórico, geográfico… que es México. La geografía es un factor que ha sido determinante en el desarrollo histórico de las civilizaciones y países, y México no es la excepción. Su forma ha asegurado un contacto fluido con las tierras al sur y al norte.

Muchos factores influyeron para que la rica y próspera Nueva España perdiera su dinamismo, mientras que las colonias inglesas del norte lo aumentaron gracias a la oportunidad que creó un cuarto de siglo de conflictos en el sistema internacional iniciado por la Revolución francesa.

La mayoría de los otros países latinoamericanos, con la excepción de Paraguay, no afrontaron tantos peligros externos como México. La expansión de Estados Unidos hacia el oeste y hacia el sur no fue la única confrontación externa a que hizo frente la joven República mexicana: España intentó reconquistarla en 1829 y en 1845 instaurar una monarquía; Francia también hizo dos intentos, uno en 1838 y otro en 1862-1867 y los ataques de filibusteros e incursiones de indios belicosos fueron continuos. El choque con los norteamericanos marcó con más fuerza la percepción mexicana del mundo externo y dejó la huella más profunda en la conciencia nacional.

El gane en las elecciones de EU de Joseph Robinette Biden Jr, más conocido como Joe Biden, quien fuera candidato del partido demócrata y ahora presidente 46 de EU; lejos de ser un hecho aislado se convierte en un suceso de suma importancia, ya que la geopolítica que comparte México con el vecino del norte es fundamental y decisiva en muchos aspectos.

A lo largo de la historia compartida entre EU y México varios expresidentes norteamericanos emanados de las filas del partido demócrata han ostentado una política en absoluto cordial con nuestro país. Por citar algunos expresidentes de Norte América que dejaron un hondo estigma histórico que incluso aun permea en ambos países cabe mencionar a: James Knox Polk presidente 11 de los Estados Unidos, Andrew Jackson séptimo presidente y Thomas Woodrow Wilson político y abogado, 28 presidente del país del norte, que asumió el cargo desde 1913 a 1921.

Empecemos por analizar a James K Polk, quien fuera un expansionista declarado, comprometido con la adquisición de California y Nuevo México incluso a riesgo de una guerra con México. El Congreso norteamericano le declaró la guerra a México en 1846. En 1848, México cedió mediante un tratado desventajoso y vergonzoso a los Estados Unidos los territorios de California, Nevada, Arizona, Utah y partes de Wyoming, Colorado, y Nuevo México, más del 50 por ciento de México en ese momento, por 15 millones dólares. Polk también adquirió el entonces territorio británico de Oregón (actualmente Oregón, Washington e Idaho, con las partes de Wyoming y Montana) y negoció para que su frontera fuera situada a lo largo del paralelo 49. Durante los cuatro años de James K Polk en el cargo, la nación adquirió vastas tierras que expandieron el país hasta el otro lado del continente, llegando al Océano Pacífico.

Andrew Jackson aprovechó la candidez del gobierno mexicano para enviar en 1834 a cientos de colonos estadunidenses encabezados por Moses Austin. México les dio permiso y le pagarían una renta mínima. La condición más importante era que les prohibía a los colonos tener esclavos. Aquí el entonces presidente Anastasio Bustamante, superado por sus generales, tuvo pleitos con el gobierno estadunidense, lo que motivo que miles se asentaran en Texas y Arizona, fundamentalmente. Por cierto durante las elecciones, Jackson fue apodado “estúpido” por sus oponentes. Le pareció jocoso, tanto que usó el símbolo de un burro en su campaña por un breve periodo. Aunque su uso del símbolo terminó, el burro se convertiría más tarde en símbolo del nuevo Partido Demócrata.

En cuanto a Woodrow Wilson el 28 presidente de EU, influyó en el estallamiento de la Revolución mexicana. Apoyó a Victoriano Huerta y a varios generales que buscaban endeudar al país, para la compra de armas. Se las vendía a crédito a ambos bandos y el que ganara pagaría la deuda hasta de los perdedores. También Apoyó al Ku Klux Klan, sociedad absolutamente racista e intransigente.

La llegada del demócrata Joe Biden solo deja incertidumbre y muchos cuestionamientos. No olvidemos que Biden apoyó la guerra de EU contra Irak en 2002 como sus antecesores belicosos demócratas en la Casa Blanca. ¿Cuál será la relación entre México y EU? ¿Andrés Manuel López Obrador tendrá un buen entendimiento con Joe Biden? ¿Tú lo crees?… lo dudo, él apostaba por Donald Trump.

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