México, tercer productor de heroína: ONU

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GABRIELA SOTOMAYOR /
AGENCIA REFORMA
México es el tercer productor de heroína en el mundo después de Afganistán y Myanmar, y el principal consumidor es Estados Unidos, según el Informe mundial sobre drogas 2017 de la Oficina de la ONU para las Drogas y el Delito (UNODC, por sus siglas en inglés) dado a conocer ayer.

“Los datos corresponden a 2015 y en términos de producción no es poca cosa, México es el tercero en el mundo después de Afganistán y Myanmar”, señaló en entrevista con Reforma Chloé Carpentier, jefe de la sección de investigación de drogas de la UNODC.

Carpentier comentó que México es uno de los principales productores y corredores de tráfico de cocaína y cannabis hacia su vecino del norte, así como uno de los países más mencionados como lugar de origen o salida, tránsito y destino de metanfetamina.

Aldo Lale-Demoz, director ejecutivo adjunto de la UNODC, dijo a Reforma que un gran paso para enfrentar el problema son las recientes declaraciones del gobierno de Washington reconociendo su corresponsabilidad en la materia al ser el principal consumidor de la droga producida en México.

“Yo estoy muy contento de ver que las discusiones de fondo entre México y Estados Unidos en estas últimas semanas son más sinceras, ya que EU empieza a darse cuenta que es corresponsable en este tema y que empiezan a ver las cosas en su justa dimensión con un sentido muy profundo, público y visible de corresponsabilidad”, indicó.

“No veo de ninguna manera que en 2017 volvamos a la década de 1980 y 1990 donde fácilmente se culpaba al sur por estar invadiendo el país con sus drogas; yo creo que eso ya lo hemos pasado, es un tema de corresponsabilidad”, añadió Lale-Demoz.

Además, Carpentier manifestó que otro de los puntos importantes del informe es el de la relación entre las drogas y la corrupción.

“La corrupción y el tráfico de drogas se refuerzan entre sí”, observó Carpentier, quien destacó que no existen datos precisos sobre la relación entre el crimen organizado y la corrupción, ya que es algo muy difícil de comprobar.

“Si se quiere enfrentar este problema se tiene que reforzar el Estado de Derecho, se deben mejorar las instituciones, transparencia, rendición de cuentas, porque entre más poder tengan los capos de la droga, más posibilidades habrá de corromper a las altas esferas”, consideró.

“La corrupción fomenta los mercados de sustancias ilícitas, lo que a su vez alimenta la corrupción”, enfatizó Carpentier al señalar que existe corrupción a lo largo de toda la cadena de la oferta de drogas y en cada etapa existen oportunidades para caer en ella.

El informe sostiene que en la etapa de producción, los agricultores pueden sobornar a los equipos encargados de la erradicación de cultivos; los productores pueden sobornar a los jueces y a los agentes de la ley y los fabricantes pueden aprovecharse de los trabajadores de las empresas de productos químicos para hacerse de precursores.

Más adelante en la cadena, los traficantes sobornan a los funcionarios aduaneros y sacan partido de los puntos débiles de las empresas de transporte. Y así sucesivamente.

Según investigaciones del Banco Mundial, la corrupción repercute en la pobreza al desalentar la inversión extranjera. Esto es doblemente cierto en la economía del narcotráfico, refiere el documento.

Las empresas extranjeras, al ver el sistema de justicia corrupto y el blanqueo de capitales generalizado que caracterizan a la narcoeconomía, muy probablemente no van a hacer nuevas inversiones ni aumentarán las que ya hayan hecho.

En ese sentido, de acuerdo con investigaciones del Fondo Monetario Internacional, la corrupción también aumenta la disparidad de ingresos.

“Es bien sabido que una mayor desigualdad de los ingresos fomenta el tráfico de drogas y la corrupción. De hecho, la industria de las drogas puede perpetuar y exacerbar la disparidad de ingresos, lo que, a su vez, puede causar la expansión de la producción y el tráfico de drogas”, cita el informe.

De los estudios se desprende que una inyección de dinero blanqueado, incluido el obtenido de actividades relacionadas con sustancias ilícitas, puede acarrear la reducción de tasas anuales de crecimiento económico global, especialmente en países pequeños y menos desarrollados.

Una estimación basada en un estudio de 17 países realizado por la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos, parece indicar que un aumento del blanqueo de capitales por valor de mil millones de dólares podría mermar el crecimiento económico global entre .03 y.06 por ciento, refiere el informe de la UNODC.

Los datos corresponden a 2015 y en términos de producción no es poca cosa, es el tercero en el mundo después de Afganistán y Myanmar”

Chloé Carpentier
Jefe de investigación de la UNODC

 

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