Mi intercambio en la ciudad luz

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experiencia

Denisse Santos Vargas
Licenciatura en turismo
Université Paris Ouest Nanterre La Défense

Fue un reto que quise tomar, al principio tenía muchas dudas sobre lo que podía pasar, pero con el paso del tiempo tuve una idea más clara de todo lo que debía hacer, tanto en México como en Francia.

Durante la movilidad internacional traté de organizar bien el tiempo para cumplir con mis obligaciones en la universidad: las clases, tareas y reuniones; y también tener tiempo para conocer la ciudad, sus museos, palacios y castillos, así como para asistir a las actividades culturales y deportivas que ofrecía París y salir con mis nuevos amigos, quienes al poco tiempo se convirtieron en mi segunda familia.

París es un enorme mosaico cultural que tiene mucho por ofrecer y, al ser una de las ciudades más visitadas a nivel mundial, tienes la oportunidad de conocer no solo una cultura, sino también un poco de otras de diferentes partes del mundo. Al estar en la ciudad luz es imposible no maravillarse con cada rincón, con su riqueza gastronómica, artística, deportiva, musical y cultural.

Durante mi estancia visité muchos lugares en París, asimismo, pude ir a otras ciudades como Madrid, Venecia, Milán, Pisa, Bruselas, Brujas, Praga, y Budapest; cada una con un toque particular que las hace encantadoras. El conocer otros lugares me hizo sentir aún más orgullosa de México y su enorme diversidad cultural.

Al estar tan lejos de casa te das cuenta que hay muchas situaciones a las que debes enfrentarte y algunas de ellas no son fáciles de resolver, pero al final entiendes que todo tiene una solución. Cada una de esas situaciones te da la oportunidad de aprender y crecer como persona. Al regresar a México me di cuenta que me volví más independiente, aprendí a comunicarme de mejor manera; el hablar inglés, francés e italiano fue una gran ventaja para mí, la capacidad de adaptarme a un ambiente totalmente diferente fue lo que me ayudó a afrontar ese cambio tan radical. Al encontrarme a más de 9 mil kilómetros de México tuve la maravillosa oportunidad de conocerme aún más y pude constatar que los sueños no tienen límites.

Definitivamente, esta es una de las mejores experiencias de mi vida, tanto a nivel académico como personal.

Uno de mis propósitos al entrar a la Universidad Autónoma del Estado de Hidalgo fue hacer un intercambio académico, y hoy afortunadamente puedo decir que lo logré. Me siento muy orgullosa de decir que soy mexicana y alumna de la UAEH. Agradezco infinitamente a todas las personas que estuvieron a mi lado durante todo el proceso: a mi familia, amigos y a todos los responsables en ambas universidades.

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