En la entrega anterior de “El Chaneke Verde”, un ingeniero petrolero estaba comiendo pescado cuando encontró un pedazo de plástico en su platillo, era la bota de su juguete preferido, el cual había perdido en la playa 30 años antes. Ahora, 30 años después de ese evento… Noviembre 2050 Me encuentro otra vez en esta playa que tantas veces he visitado a lo largo de mi vida, esta playa donde perdí a mi mejor amigo, el teniente, hace 60 años y del cual solo he recuperado una bota. Hoy mis pies ya no pueden sentir la arena, mis piernas están paralizadas, el cáncer ha invadido mi columna. Dicen que fue por tanto fumar, pero yo sé que fueron los gases tóxicos de la refinería los que acabaron con mi salud y la de tantas personas que pasamos nuestras vidas en ella.

Ahora es mi nieto quien me trae en silla de ruedas a ver las olas, ambos sabemos que no llegaré a Navidad. La refinería cerró hace 10 años, cuando se secó el último pozo petrolero, dejando cientos de familias en la pobreza y enfermedad, muchos obreros fueron despedidos o pensionados y ahora, buena parte de la población, tiene algún tipo de cáncer.

Ya no como pescado, hace años que se acabó la pesca, ahora es más fácil sacar plástico que peces, el mar es un apestoso charco de basura y ya nadie se baña en sus olas.

–Mijo, pásame esa cosa gris que está ahí.

– ¿Qué cosa abuelo? ¿Este pedazo de basura? –Curioso objeto de plástico, parece que alguna vez fue algún tipo de juguete. Mira, está roto, le falta el pie derecho y una mano, está cubierto de algas, conchas de caracol y apesta, se ve que tiene tiempo aquí. ¡No puedo creerlo, mira su cara, es el teniente! ¿Con que aquí sigues amigo?, ¡nunca abandonaste tu misión! Febrero 2051 Recuerdo ese día en la playa, hace tres meses. Mi abuelo encontró su juguete perdido 60 años atrás, lloró, nunca antes ni después lo vi hacerlo, era un tipo rudo, jamás lloraba, en fin, ya murió… Hecho: Anualmente, acaban en el mar 13 mil toneladas de basura plástica con tasas de recuperación muy bajas. Dependiendo el tipo de plástico, puede durar en el ambiente por décadas o siglos. Hoy en día, se ha encontrado que, uno de cada cinco pescados que se consume en México, lleva diminutos restos de plástico en su interior y aún no se hace nada concreto para evitar que en 2050 tengamos más plástico que peces en el mar, seguramente vivirás para verlo, no falta tanto y créeme, no va a ser bonito. Desde octubre de 2019 se ha propuesto, discutido y refutado una ley para manejo de plásticos en nuestro país. Ley que dista de serlo, es tan solo una invitación, un llamado a la buena voluntad de las empresas generadoras de plástico para lograr tasas de reciclaje del 30 por ciento para el 2030; pero no existe sanción alguna para quien no la cumpla. Es un exhorto a “comprometerse” con el ambiente; compromiso que muy seguramente no se cumplirá y se perderá en el montón de papeles que son las leyes y programas inoperantes del país.

Pero esto no es cosa que se arregle con leyes, el remedio está en nosotros, deja de usar envases no retornables y productos desechables, di no al plástico; no vaya a ser que la próxima vez que vayas a comer a una marisquería, encuentres un popote dentro de tu mojarra.

Atentamente: Chaneke Verde [email protected]

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