“Solo la gente derrotada no tiene fe, prefiere vivir en la esclavitud, no cree que es posible un cambio”

Padre Alejandro Solalinde

Refugiados, inmigrantes, homosexualidad, guerra, hombres y mujeres, todos, son algunas de las palabras que en la actualidad representan a los grupos vulnerables que han sido víctimas o victimarios. El valiente vive hasta que el cobarde quiere, pero ¿quién es quién?
La vida es como el ajedrez, a veces se está en situaciones positivas y otras en lugares oscuros, como las casillas negras; avanzar en este juego implica saber mover los recursos que estén a nuestra disposición, conociendo técnicas y estrategias que potencialicen el poder de nuestras piezas en función de su ubicación, objetivos y fuerzas oponentes.

La sombra del miedo es siempre la miseria, todo a su paso devasta, se regodea del hambre y se enaltece en la soberbia. En el budismo se habla del miedo virtuoso, aquel que nos es benéfico, pues si se medita en el miedo a la muerte, por ejemplo, puede darse un significado importante a la vida, caso contrario estaremos sujetos en atender los incontables deseos que tenemos día a día, no encontrando satisfacción plena en su cumplimiento. Ejemplo de personas que han seguido esta meditación lo tenemos en Steve Jobs, el fundador de Apple, o lo mencionado en una charla de Guillermo del Toro, hablando del caso de México; cualquiera que sea nuestra aspiración, meditar en la muerte será siempre la entrada a darle un significado superior a nuestra vida.
“Todo lo que deseas se encuentra al otro lado del miedo”, dijo Eddy Warman.
La violencia intrafamiliar y pública e internacional son acontecimientos a los que no podemos ser ajenos, tanto si hemos sido afectados directamente o no, mirar el sufrimiento del otro o el propio puede ser el comienzo de una transformación; energía convertida en determinación, no para tomar venganza, sino para comenzar a estimar a otros y a nosotros mismos, respetando, siendo tolerantes.

En alguna ocasión después de los sismos de septiembre de 2017, una persona criticaba a quienes solo hacen oraciones o meditan, una forma distinta de ayudar; en ese momento se generó una discusión, pues otro individuo respondió que ellos no pueden transformar el mundo, “¡ni siquiera las personas con poder lo han hecho!”, dijo la persona obstinada y la positiva le contestó: “Ese, tu mundo, el lugar de trabajo, tu casa, los lugares y las personas con las que te relaciones diariamente, ahí si puedes tener una actitud de consideración a otros, verás que todo es energía y que lo que des a otros será lo que recibas”.

FB: El séptimo Estado

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