La migración es condición natural de la espacie humana, desde que el primate australopiteco descendió de los árboles y se enderezó en dos piernas, empezó su recorrido por los espacios territoriales, descubriendo e interactuando en un proceso histórico de sobrevivencia, de búsqueda de mejores condiciones de vida y de transformación recíproca con sus entornos, proceso que prevalece hasta nuestros días, donde las grandes migraciones (más de 600 millones en todo el mundo), obedecen a la búsqueda de mejores condiciones de vida.

Para Jacques Attali el nómada-migrante es innovador empírico, porque es motivado por su necesidad de trabajar para vivir, crea y transforma; en el siglo XVII la circulación de mercancías, (como especias, metales preciosos y todo tipo de productos) circulaban por el mundo gracias al nomadismo-migración, en la era colonial los primeros nómadas-migrantes fueron despareciendo por el etnocidio de la época, para dar paso a los conquistadores-colonizadores, viajeros, trabajadores, comerciantes y artesanos que impulsaron el cambio histórico del feudalismo a la sociedad industrial, de la mano de la primera revolución tecnológica.

Las calamidades, retos y esperanzas de nuestros tiempos como: de la precariedad a la violencia, de las crisis financieras a la desigualdad social, por ser los marginados los que pagan las crisis, de la guerra de mercado a los desafíos geopolíticos, del hambre a la obesidad, de los desajustes climáticos a la aceleración de la extinción de las especies, del incremento de la criminalidad a la corrupción e impunidad, como práctica de gobierno, de la migración por hambre a la legitimación de totalitarismos neoliberales como el de Trump.

Surge la inquietud de que la caravana de migrantes procedentes de Honduras y otras naciones centroamericanas fue inducida por Trump como parte de su campaña política para lograr que le aprueben los recursos para la construcción del muro fronterizo, lo que le haría ganar votos como el candidato que se preocupa por la seguridad de los norteamericanos.

Por eso criminaliza a los migrantes, cuando los necesitaron como mano de obra barata, les llamaban migrantes, hoy los denominan asesinos y violadores extranjeros, pero no fueran deportistas o artistas, o exfuncionarios públicos con muchos millones de dólares, producto de su corrupción y latrocinios, porque los consideran como refugiados y hasta la nacionalidad les conceden; lo que hace pensar que el salvaje de la casa blanca y todo su gabinete padecen y bueno también a algunos mexicanos, de “aporofobia” que significa miedo a los pobres y por ende rechazo a inmigrantes y refugiados.

La migración es un fenómeno socioproductivo de carácter internacional vinculado a los derechos humanos, así como también estrechamente relacionado al desarrollo y consolidación de las principales economías, generando competitividad en diversos sectores productivos.

Dada la aceleración del cambio científico y tecnológico, que evidencia el fracaso de la capacidad de los gobiernos, enclavados en los modelos neoliberales que han dejado de lado a la educación, en todos sus niveles, con los consecuentes rezagos en el desarrollo tecnológico endógeno y por ende de baja productividad e innovación, en sus prácticas productivas, así como el incremento de la corrupción y la falta de políticas públicas con sentido social, tiene como resultado todo ello un incremento de la pobreza y al no dar una respuesta positiva a sus ciudadanos, las alternativas para ellos son la migración o la delincuencia.

Para México representa un incremento en la presión socioeconómica y política, ¿cuántos de esos 3 mil integrantes de la caravana se quedarán en el país? Seguramente una gran mayoría porque la violencia de Trump es más que una amenaza, ¿cuál será el programa para generarles empleo cuando es la informalidad la que reina en el sector laboral mexicano?
Los migrantes tienen derechos humanos y México siempre ha recibido a migrantes y refugiados, independientemente de su procedencia, ahí están los españoles, libaneses, israelitas, etcétera, pero las condiciones de México hoy son críticas, una economía con un crecimiento mediocre y un rezago tecnológico galopante, proporcionar servicios de salud, educación y alimentación a un grupo numeroso no es fácil.

Repatriarlos, dejarlos pasar, insertarlos en México, cualquier decisión traerá consecuencias, pero criminalizarlos y reprimirlos, es lo único que no se debe hacer. ¿No lo cree usted?

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