La desigualdad impacta en muchos rubros entre los que destaca la educación, pero solo la educación actúa eficazmente sobre la desigualdad, porque crea ventajas para las nuevas generaciones, mitigando y compensando las desigualdades tanto de origen socioeconómico como cultural. Por eso las cosas han cambiado en materia de educación superior y su percepción es cada vez más clara en los países desarrollados, en lo referente al enorme valor estratégico que conlleva apoyarla para lograr el desarrollo genuino de cualquier país, y porque puede ser un verdadero motor de movilidad social y un contrapeso justo para lograr equilibrio.
Por eso un desarrollo genuino involucra mejorar la confianza en el sistema de educación superior para que tenga un marco de referencia fuerte, que sea capaz de adaptar a cada país a las mejores prácticas internacionales vigentes encaminadas a alcanzar una universidad global, que fomente un proceso de mejora continua, reconociendo nuevos escenarios, renovando los ideales formativos de la sociedad con reflexión crítica.
Así, el papel de la educación superior a través de la historia ha sido decisivo, debido al trabajo y los efectos benéficos que causa en la conciencia ciudadana, por lo que muchos regímenes la criticaron, otros la despreciaron y muchos la ignoraron. Pero las universidades han pervivido a través del tiempo por su claridad de visión en favor del genuino bienestar para la sociedad y por sus principios irreductibles.
Por otro lado, los excelentes resultados obtenidos por la Universidad Autónoma del Estado de Hidalgo (UAEH) son motivo de orgullo que la posiciona como una de las mejores instituciones de México y América Latina.
En efecto, “cultivar el jardín” es un trabajo constante, en el que no es fácil la labor y que tras un cultivo intensivo se llega al tiempo de cosecha, como quedó demostrado recientemente en el sexto informe del rector Aldolfo Pontigo Loyola, quien mencionó que: “Al ingresar al grupo de las mejores 50 universidades de Latinoamérica, de acuerdo con el ranking Time Higher Education, la UAEH cumple con una de las principales metas en su Plan de Desarrollo Institucional”, en que se refleja los frutos del trabajo continuo de servicios socialmente relevantes, apoyando la formación de muchos profesionistas hidalguenses que sin una universidad pública fuerte no habrían podido continuar sus estudios.
Asimismo, en este mundo contemporáneo cada vez más complejo, no podemos, perder la esperanza, porque tenemos un apoyo inconmensurable que es la universidad; que como es el caso de la UAEH con su poder benéfico en la formación personal de nuestra juventud talentosa por medio de la docencia, la investigación, la extensión de la cultura y los servicios, trabaja para bien en la construcción de un mejor país generando tecnología y diseminando bienestar con obras maravillosas de la creatividad al servicio de la humanidad.
Entre tanto, también causa beneplácito el trabajo del Patronato Universitario en su contribución permanente a toda actividad tendiente a la calidad y mejoramiento de la educación.
Finalmente, es tiempo para valorar la importancia estratégica de las universidades para mitigar la desigualdad, porque un país que no invierte en su educacion superior difícilmente puede sustentar un crecimiento estable y menos lograr el desarrollo. De ahí la importancia por lo que debiera estar presente en la agenda de las políticas públicas la educación superior en los próximos años.

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Doctor en ciencias de los materiales, ingeniero minero metalúrgico por la UAEH y maestro en ciencias en geología minera por el Instituto Politécnico Nacional. Profesor investigador de la Autónoma de Hidalgo y miembro del Sistema Nacional de Investigadores. Colabora en Libre por convicción Independiente de Hidalgo desde 2009.