Vamos a mandar a México a unas cuantas sesiones de psicoterapia, cinco serán suficientes para que, analizando algunos de sus mitos, supere los más perjudiciales de sus traumas. Lo acostaremos en el diván y lo enfrentaremos contra sí mismo para ver si la lógica y la razón logran imponerse contra dogmas históricos ridículos que lo atan al pasado.”

Así presenta Juan Manuel Zunzunegui su libro Los mitos que nos dieron traumas, y como subtítulo: “México en el diván: cinco sesiones para superar el pasado”.

Precisa los apartados de las teóricas sesiones, titulándolas: “Viaje al inconsciente del mexicano”; “Los traumas de la conquista”; “Los traumas guadalupanos, los traumas revolucionarios”, y, como epílogo, “Diagnóstico”.

Zunzunegui, nacido en 1975, es especialista en filosofía, geopolítica y religiones, maestro en materialismo histórico y doctor en humanidades. Ha trabajado en medios de comunicación, publicidad y relaciones públicas.

En 2009, optó por aventurarse en el mundo de las letras, que alterna con sus clases y conferencias. Es autor de Los cimientos del cielo y la trilogía El misterio del águila.

En respaldo a su trabajo cita: “El mexicano vive el hoy volteando al ayer; sin pensar en absoluto en el mañana, tiene una extraordinaria visión a corto plazo, lo que en definitiva no lo hace nada visionario. Pero finalmente es imposible llegar a un destino cuando solo se voltea hacia atrás”.

Termina: “Será labor en este libro tratar de brindar breves versiones alternativas de la historia que nos ayuden a comprender nuestro carácter, nuestros ideales y nuestros complejos de hoy. Y es desde luego el sueño que esta particular versión irreverente y alternativa de la historia y de nuestra psicología colectiva ayude a producir en el mexicano el cambio cultural y de pensamiento que tanto necesitamos para poder progresar como país, como personas y como sociedad”.

En la primera sesión, aborda: “México tiene el trauma de la Conquista, pero tiene ese trauma derivado, y esto es lo peor, de un gran mito que se ha enseñado de generación en generación como estigma que nunca debe ser olvidado: somos un pueblo conquistado, nuestro origen es una derrota… pero eso nunca ocurrió: el trauma de la Conquista se origina en un mito, pues México nunca fue conquistado”.

En el segundo capítulo apunta: “Sin Conquista no hay taco ni tequila sin virreinato. A principios del siglo XX José Vasconcelos se aventó la puntada de decir que somos la raza cósmica, una especie de raza suprema no derivado de la pureza racial, como argumentaba Hitler, sino precisamente por todo lo contrario, por la intensa mezcla”.

Entra en consideraciones sobre el tequila, nuestro tan mexicano mariachi, celebración del Día de los Muertos, el chocolate y hasta el mole.

En el tercer inciso, Zunzunegui toca el trauma de Pepe el Toro. “Pepe el Toro es inocente”. Todo el mundo lo sabe y la principal prueba de su inocencia es la pobreza, en un país donde todos los pobres son buenos y todos los ricos son malos. Los ricos son ricos por fastidiar al pobre, como le ocurrió al Torito. Claro que eso nos debería llevar a la conclusión ineludible de que los pobres son pobres por tontos, por dejarse engatusar por los ricos… digo, si ya sabemos que son malos”.

En el cuarto bloque, con su humor agudo, diserta sobre ¿por qué los gringos nos ganan en el futbol? Lo que ya no es muy reciente.

“Finalmente, otra derivación del complejo de conquistado, todo conquistado necesita un conquistador, y España nos queda muy lejos, tanto geográfica como históricamente, así es que el odio se vuelca contra un nuevo conquistador: Estados Unidos, el siempre odiado y envidiado vecino.”

Y para culminar, el diagnóstico: “La nostalgia y la adicción al pasado. ‘Todo tiempo pasado fue mejor’. En México, esta frase es multicitada, multicreída, multiplicada y enseñada. Esto no tiene nada de malo, a menos, desde luego, que resulte ser cierta”.

Añade: “Si todo pasado fue mejor, no hay nada que esperar del futuro; pareciera que estamos envueltos en una especie de ley de entropía social donde todo tiende al caos”.

El libro, de Penguin Random House Grupo Editorial, tuvo su primera edición en Debolsillo en marzo de 2014 y su 12 impresión en febrero de 2019.

Comentarios