Moción de orden

154
Moción de orden

Pachuca.-Es la antepenúltima sesión de pleno en el Congreso local y los diputados de Hidalgo comienzan a darse hasta con la cubeta en la aprobación de leyes, en medio de tres bandos que se definen en la casi terminada legislatura.

Están los tricolores y sus amigos, quienes votan parejito y defienden las iniciativas oficiales; los opositores, que le llevan la contra a todo; y los de en medio, que sabrá Dios su función.

Como si la 63 Legislatura hubiera sido un juego de futbol y las últimas sesiones la liguilla, los partidos, perdón, las sesiones se ponen cada vez más interesantes y es que el equipo rojo, que llevaba las de gane, se está complicando con unos crecidos, ahora, vinotintos y blanquiazules, quienes dan batalla.

Apenas ayer, con 14 goles (o votos) a favor, el equipo rojo aprobó una serie de reformas a la ley estatal, pero al presumir “agandalle”, los ahora vinotintos y blanquiazules aportaron 10 en contra, pues dicen, no fue justo que en un estado como este continúen los delitos contra el honor.

Pero no todo fue tan sencillo como votar, en los dimes y diretes confundieron a la árbitra de la sesión, quien no supo si dar por aprobada la ley o regresarla a comisiones entre tanta queja, que en primer lugar pidió una moción de orden y al verse superada tuvo que realizar un receso para que se aclararan las cosas.

Sin embargo, ese era solo el primer round de lo que se convertiría en una pelea del discurso y para la iniciativa de recortar personal en el tribunal electoral, los turquesas (que le van al rojo) y los vinotintos (que eran blanquiazules) comenzaron con las señas de amor y paz unos a otros.

Las diputadas se negaron preguntas y respuestas con elegancia y fue tanto el furor por las iniciativas que hasta los de en medio usaron su derecho de participar; al final los rojos demostraron su mayoría y los contrarios prometieron que las dos sesiones que quedan serán como la final del Mundial.

Comentarios