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Morena en el poder: ¿democracia o autoritarismo?

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Como ya sabemos, Morena tiene mayoría en el Legislativo: en la Cámara de Diputados logró 249 escaños y en el Senado cuenta con 59 curules, siendo la primera fuerza política en ambas cámaras. La pregunta es si esto es positivo para el país y para lograr una democracia.

Como previamente lo he escrito en este espacio, el presidente en México es débil legalmente, la fuerza radica en que sea el presidente y líder de su partido, que este partido tenga mayoría en el Legislativo (ambas cámaras) y que haya disciplina en el mismo. De tal forma que el presidente cuente con los diputados y senadores de su partido para lograr los cambios que considere importantes para el país.

Esos elementos que acabo de citar se observaron de una manera clara antes de la década de 1990, cuando nuestro sistema fue clasificado, sin lugar a duda, de autoritario; por tanto, el cuestionamiento es si estamos ante un retroceso, creo que no, si consideramos lo siguiente, en aquella época había represión política, no había libertad de expresión y solo había un partido político que podía ganar las elecciones. Esperamos que estas últimas condiciones no se repitan en este nuevo periodo de la historia de México, sin embargo, hay que considerar que hoy en día seguimos siendo de los países más peligrosos del mundo para ejercer el periodismo.

Ahora, según teóricos como Guillermo O´Donell, América Latina tiene democracias que él denominó como delegativas, en las cuales si hay elecciones limpias, con reglas claras y competitivas, el presidente electo contará con la legitimidad de origen, por tanto, la sociedad puede dejarlo que gobierne y esperar hasta que acabe su mandato para hacer una evaluación de su gobierno; este presidente deberá garantizar nuevamente elecciones limpias y transparentes con reglas claras para que la sociedad decida si le otorga el voto o el castigo. Es la versión nueva de la democracia procedimental.

En ese sentido, podemos decir que Andrés Manuel López Obrador (AMLO) ganó con una gran legitimidad, y la sociedad le dio la posibilidad de gobernar sin ninguna complicación política, pues tiene mayoría en ambas cámaras, así que no podrá decir como lo hizo Vicente Fox que no tenía apoyo del Congreso. AMLO lo tiene, pero además podrá contar con el apoyo de partidos como el PT (29 diputados), el PES (30 diputados), y en algunos momentos se espera también del MC (28 diputados), pero por si fuera poco, se acaban de ir cinco diputados del PVEM con Morena, con lo cual ese partido alcanza 254 diputados, ahora sí tiene mayoría absoluta (50 por ciento más uno).

Es interesante, como nuevamente, los partidos pequeños se están sumando a la primera fuerza política, que ahora es Morena. Ese tema es de sobrevivencia política de los mismos, pues aunque se unieran con el PAN (79 diputados) y el PRI (47 diputados) no lograrían ganarle a Morena, por tanto, los que estuvieron en la coalición electoral con Morena seguirán y se le puede sumar MC, mientras que el PVEM perdió cinco diputados quedándose solo con 11.

Es claro que no fue una decisión fácil para los diputados del PVEM, pues todos vimos como el Senado en una primera instancia le había rechazado el permiso al senador y aún gobernador de Chiapas (PVEM) Manuel Velasco Coello de regresar a concluir su gobierno, sin embargo, después de una plática que se dio entre Martí Batres, Miguel Osorio Chong, Ricardo Monreal y Dante Delgado, el Senado volvió a votar y voualá, ahora fue a favor de él y se regresa a Chiapas a terminar su periodo. Para el día siguiente, cinco diputados del PVEM ya estaban con Morena, ¿una buena negociación?

Finalmente, la disciplina partidaria está por construirse, y esta semana los mexicanos vimos muestras de ello. La Cámara de Diputados fue testigo de una confrontación: diputado de Morena contra otro de Morena, aunque se escuche surrealista, así fue. Gerardo Fernández Noroña le discutía a Porfirio Muñoz Ledo por qué no le daba la palabra, y tuvieron un intercambio de frases, después de esto Obrador los llamó, y sorpresivamente, ya hicieron las paces públicamente y declararon que lo primero es lograr el proyecto de nación, ¡Qué tal!, Disciplina partidista, AMLO ya dejó ver que puede lograrla.

Así que todo parece indicar que AMLO será líder del partido, presidente de la República, su partido tendrá mayoría en ambas cámaras, contará con la disciplina partidaria de su partido; en otras palabras, estamos ante un presidencialismo fuerte, pero esperamos que, a diferencia del pasado, este poder no lo use para ser un líder autoritario y beneficiar a una clase social, sino que, con esa fuerza política pase a la historia como el presidente que aprovechó su oportunidad e hizo grandes cosas por el país, entre ellas consolidar la democracia.

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