“La materia no se crea ni se destruye,
solo se transforma”

Antoine-Laurent de Lavoisier

Cuando quemamos un libro, la materia se convierte en ceniza y humo, pero la cantidad total de materia en el Universo es la misma.
Infinidad de tareas diariamente acompañan nuestras vidas. El cansancio físico que esto ocasiona no solo deteriora nuestro carácter, sino también nuestra salud. Cuando tenemos la responsabilidad de atender múltiples compromisos, esta sobrecarga nos genera estrés, sumado a nuestra resiliencia (capacidad de los seres humanos para adaptarse positivamente a situaciones adversas), en donde también nos enfrentamos a circunstancias, como el lugar y las personas, en su mayoría de las veces difíciles; esto nos permite comprender la razón de que se presenten los conflictos en las relaciones interpersonales en un espacio de trabajo, o bien, en el hogar. Este estrés puede prolongarse en nuestro organismo ante factores estresantes emocionales como la fatiga crónica, ineficacia y negación de lo ocurrido, padecimientos que son síntomas de que usted padece síndrome de Burnout.
Los mexicanos son las personas más estresadas del mundo por su trabajo. Nuestro país ocupa el primer lugar en estrés laboral, por encima de países como China (73 por ciento) y Estados Unidos (59 por ciento), las dos economías más grandes del planeta, de acuerdo con
cifras de la Organización Mundial de la Salud (OMS). Además, 75 por ciento de los trabajadores mexicanos en 2017 fue víctima de ese malestar. Es importante revisar esas cifras, ya que el actual modelo económico que rige nuestra nación no se ha modernizado a las exigencias que la sociedad actual necesita, como ejemplo de esta ineficiencia política tenemos que el estrés, depresión y ansiedad que genera el trabajo, de la mano de los accidentes laborales, generan pérdidas anuales equivalentes a 4 por ciento del producto interno bruto (PIB) global, según estimaciones de la Organización Internacional del Trabajo (OIT). Los problemas psicosociales en el trabajo como el mobbing (acoso laboral), más los ya mencionados, ocasionan pérdidas por 16 mil millones de pesos anuales en el sector productivo del país, de acuerdo con datos citados por la firma consultora AON.
Si pudiéramos medir el estrés que producimos, seguramente nadie podría competir con nosotros durante muchos años, pero por qué razón las políticas de las empresas se mantienen ajenas a esas cifras. El gobierno en todos sus niveles se mantiene al margen de esa problemática de salud pública y competitividad laboral, será que no son lo suficientemente competentes para ejercer sus funciones o que los asesores que acompañan sus equipos de trabajo son indiferentes a este dolor nacional al que todos los días se tiene que enfrentar la fuerza de México, que mantiene al país de pie (los trabajadores que pagan sus impuestos). Aquí podemos entender la ecuación en donde el gobierno ha intentado implementar modelos innovadores de recaudación tributaria pero ninguna acción palpable en materia de salud laboral. Miremos los modelos económicos de las naciones nórdicas, en especial de Noruega, que tiene un modelo social-demócrata en donde el gobierno recauda más que el nuestro en impuestos, pero que los ciudadanos no se manifiestan en contra debido a que los pueden ver traducidos en servicios de primer nivel en todos los aspectos de su desarrollo humano.
Le vendría bien a los gobiernos actuales y los candidatos presidenciales sumar a sus filas de trabajo consultores de auténtica bandera política no partidista ni clientelar, mejor social y demócrata. El día en que nuestra nación comience a imitar modelos económicos sustentables, en donde no se transgredan los derechos humanos, en general la biodiversidad y la base del bienestar no sea el compadrazgo, sino la consideración por igual ante todos (humanos y naturaleza), y realmente las instituciones ejerzan sus funciones sin deshonrar sus principios, pero en especial cuando el ciudadano común entienda que solo reduciendo su estrés con técnicas alternativas y tomando compromiso de lo que le toca hacer, podremos construir un México con un mañana.

FB: El séptimo Estado

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