Existe un momento inevitable en la vida de todo ser humano: mudarse. Ya sea de casa de los padres, de ciudad, lugar de trabajo o zona de confort, las mudanzas resultan un proceso complejo en el que uno emigra rumbo a lo desconocido en busca de un cambio favorable… o por lo menos más afortunado a lo que uno estaba acostumbrado. Ante ello, cinco sugerencias para una buena mudanza…
1. Camaradas para empacar. Bien dicen que dos cabezas funcionan mejor que una, y cuatro manos aligeran el trabajo de dos. Pedir a amigos, familiares o gente de confianza que te ayuden a reunir las cosas que te llevarás a nuevo puerto puede resultar terapéutico: les permite a todos asimilar la despedida al tiempo que reviven viejas glorias. Y sí, disminuyes el tiempo de chamba.
2. Cajas y bolsas. Nunca pensaste que esa bolsa gigante del Sears sería de utilidad, ¿verdad? Pues bien, es momento de hacer uso de ella. Y también de las cajas que has acumulado de electrodomésticos, equipo de electrónico y cuánto trique tengas del lugar que dejas. Ahorras gastos y agilizas el proceso de mudanza. Ser acumulador nunca había sido tan valioso.
3. Organización. Uno de los errores más comunes al empacar para una mudanza es hacerlo al “ai’seva”. El resultado de semejante afrenta: objetos rotos (como tu corazón), cosas perdidas, años para descubrir qué te llevaste y en qué caja o depósito. Lo mejor es contar con un sistema para catalogar las cosas, ya sea por tamaño, utilidad, peso o lo que se te ocurra. No están de más las etiquetas y la cinta canela. Lo agradecerás cuando toda tu ropa esté completa o tu pantalla no esté estrellada.
4. Dejar ir lo innecesario. Nos encariñamos con las cosas, es algo normal. Pero cuando llega el momento de mudarse no hay que tentarnos el corazón para soltar aquello que ya no necesitamos. Incluso puedes organizar una venta de garaje para sacar un dinero extra o regalar algo de valor sentimental para algunos de tus seres queridos. Es difícil, pero despedirse de lo viejo permite que cosas nuevas lleguen.
5. Disfruta el cambio. Sip, iniciar una nueva vida, un nuevo empleo, vivir solo o estar en un lugar distinto puede ser abrumador al principio, pero también hay que dejarse llevar. Desempaca poco a poco, pero que no te lleve más de seis meses para que no sea tedioso. Experimenta cosas nuevas, anímate a probar cosas distintas, reúnete con personas con otra perspectiva de vida, sal de la zona de confort. El chiste es que el momento que llevas te permita crecer y madurar.
Que la mudanza sea sensacional y que tu nuevo comienzo de vida sea pleno, cool y te lleve al máximo de aventuras.

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