Figuró entre los máximos exponentes de la caricatura mexicana e hizo del humor una forma de vida. Uno de los mayores éxitos del michoacano fueron Los supermachos y Los agachados

Ciudad de México

El caricaturista mexicano Eduardo del Río, mejor conocido como Rius, falleció ayer a los 83 años en Tepoztlán, Morelos.
Referente cultural del país, maestro informal de muchos mexicanos, el más entrañable de los caricaturistas y formador de conciencias, creó las revistas de humor político La Gallina, La Garrapata, El Chamuco, entre otras.
Eduardo del Río figuró entre los máximos exponentes de la caricatura mexicana e hizo del humor una forma de vida, se trazó un objetivo y lo cumplió: cultivar la caricatura. Por ello en cada uno de sus libros de historietas rompió con la solemnidad para abordar con humor temas de filosofía, capitalismo, marxismo, historia, religión y hasta nutrición vegetariana.
Durante más de cinco décadas orientó, divirtió y formó a miles de vegetarianos y ateos; también politizó a muchos mexicanos con sus historietas Los supermachos y Los agachados.
Sus colegas El Fisgón, Hernández y Trino lo describieron como “genio incomprendido, obispo fracasado y eterno curioso”, quien descubrió que mediante el humor los lectores comprenden mejor temas religiosos, filosóficos y de sexualidad.
Entre los más de 100 libros que Rius publicó figura el Manual del perfecto ateo, con el cual se ganó la excomunión.
La secretaria de Cultura María Cristina García dijo en su cuenta de Twitter que “con el deceso de Rius, creador de un estilo renovador, termina una época de la caricatura política y de divulgación. Mi pésame a sus deudos”.
El gobierno de Morelos, a través de su titular Graco Ramírez, confirmó la muerte del también escritor e historietista.

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