Un muerto en “día de furia” palestina contra decisión de EU

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Jerusalén.-

Un palestino murió ayer por disparos israelíes en la Franja de Gaza mientras participaba en manifestaciones contra el reconocimiento por Estados Unidos de Jerusalén como capital de Israel, indicó el ministerio gazatí de Salud.

Mahmud al-Masri, de 30 años, murió al este de Jan Yunes, cerca del muro de seguridad que cierra herméticamente la frontera entre Gaza e Israel.

Miles de palestinos protestaron ayer en un “día de furia” en la ocupada Cisjordania, Gaza y Jerusalén del Este contra la decisión del presidente estadunidense Donald Trump de reconocer la ciudad ancestral como capital de Israel.

Al finalizar las plegarias en la mezquita de Al Aqsa, en Jerusalén, los fieles se congregaron frente a las puertas de la Ciudad Vieja cantando “Jerusalén es nuestra, Jerusalén es nuestra capital” y “no necesitamos palabras vacías, necesitamos piedras y Kalashnikovs”. Se produjeron algunos enfrentamientos entre manifestantes y la Policía.

La decisión de Trump de revertir décadas de política estadunidense y reconocer a Jerusalén como capital de Israel ha provocado días de protestas, aunque por el momento la violencia ha estado contenida.

Algunos enfrentamientos estallaron en lugares de Cisjordania después de las plegarias del viernes, aunque los disturbios parecían menos intensos que el día previo. En Hebrón y Belén, decenas de palestinos arrojaron piedras contra soldados israelíes que devolvieron la agresión con gas lacrimógeno.

Las fuerzas de seguridad no impusieron restricciones de edad para acceder al recinto religioso, al contrario de lo que suele hacer en los periodos de tensión, cuando prohíbe la entrada de ese sector de la población.

La decisión unilateral de Trump sobre Jerusalén, que rompió con la política de todos sus predecesores, causó el jueves disturbios y choques esporádicos en Cisjordania y Gaza.

Los leves enfrentamientos dejaron una veintena de heridos palestinos por balas de goma y reales.

El estatus de Jerusalén ha sido uno de los mayores obstáculos a un acuerdo de paz entre Israel y los palestinos durante generaciones.

Durante décadas Washington, como la mayoría del resto de la comunidad internacional, se abstuvo de reconocer a Jerusalén como capital de Israel, argumentando que su estatus debe ser determinado como parte del proceso de paz palestino-israelí. Ningún otro país tiene su embajada allí.

La administración Trump argumenta que el proceso de paz se ha vuelto moribundo y políticas obsoletas necesitan ser dejadas de lado para que las partes en conflicto puedan avanzar.

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