Al analizar los resultados de la revisión a la cuenta pública 2016, este diario encontró que entre los municipios con mayor número de observaciones se encuentran los que tienen la mayor parte de su población en la pobreza. En ese supuesto se encuentran Yahualica, Xochiatipan, Tepehuacán y Calnali, que tienen más de 80 por ciento de su población viviendo en la marginación. Y precisamente esos municipios, que deberían contar con administraciones que se distingan por su eficiencia en el ejercicio de sus escasos recursos, destacan, por lo contrario, por su desaseo e irregularidades. Por ejemplo, Yahualica tuvo 20 observaciones entre las que se encuentran “conceptos de obra facturados, pagados y no ejecutados”; faltante de bienes; incumplimiento a especificaciones técnicas y pagos duplicados. Ese municipio, con 19.3 mil habitantes, tiene más de 90 por ciento de su población en la pobreza. Y lo mismo ocurre con otras demarcaciones citadas anteriormente. Esta situación, además de ser paradójica, explica por qué pasan los años y la población de esos municipios sigue en la pobreza. Ninguna demarcación va a despegar si tiene un gobierno incapaz de administrar sus recursos de manera ordenada. Si los alcaldes y funcionarios carecen de pericia para ejercer los recursos públicos se antoja pertinente una solución: que renuncien a sus cargos. De filón. Tras leer la carta abierta que firman los sindicatos universitarios, un asunto queda claro: el gobierno estatal apoyó parcialmente a la Universidad Autónoma del Estado de Hidalgo en las demandas de sus sindicatos. No hubo oferta alguna respecto al asunto de vales de despensa, por lo que las autoridades universitarias decidieron tomar al toro por los cuernos. Pero, el anuncio de una marcha para próximos días anticipa que los trabajadores no están dispuestos a olvidar tan rápido esta omisión del gobierno estatal.

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