Hace unos días llevamos a cabo el primer Encuentro de Muralismo con Raíces en la Chinampa y el Agua en la localidad Santa Cruz Acalpixca, en Xochimilco. Uno de los pueblos originarios de la Ciudad de México que pese al saqueo de los recursos naturales aún sobrevive y hoy más que nunca se suma a la larga lista de pueblos originarios en resistencia. Al igual que denunciaron cientos de pueblos originarios por todo el país en el Congreso Nacional Indígena, Acalpixca es otra comunidad que es explotada indiscriminadamente por los intereses mezquinos de los malos gobiernos.
En un pequeño pero muy significativo encuentro, los muralistas participantes se integraron a la comunidad y desde ella y con ella plasmaron en sus muros las demandas de la gente demostrando una vez más que el arte es necesario y una herramienta de construcción social muy poderosa. Aquí, el muralismo coadyuvó en poner un granito de arena en el restablecimiento de parte del tejido comunitario destruido por partidos políticos, gobiernos delegacionales corruptos y ciudadanos sin escrúpulos que han deteriorado no solo el medio ambiente sino también minado las estructuras comunitarias tradicionales. La imposición, el saqueo y la manipulación han sido una constante en los últimos pueblos originarios que sobreviven, pese a todo, en el sur de la Ciudad de México, sorteando toda clase de artimañas legaloides, los pueblos se sostienen con su voluntad y unidad comunitaria.
Pueblos a los que les siguen queriendo imponer cultura, organización, métodos, trabajo, memoria e historia y encima son despojados de sus recursos. Hoy el gobierno de la Ciudad de México, a pesar de que esa zona lacustre de la cuenca del Valle de México fue declarada patrimonio de la humanidad por la UNESCO, sigue saqueando el agua para beneficiar con el líquido a las colonias burguesas y centros comerciales del centro de la ciudad. Secando las chinampas, los ojos de agua que no tienen tiempo de recuperarse y que han sido explotados por más de 100 años sacándoles 200 litros por segundo, y destruyendo también la memoria histórica y cultural de esos sitios.
El Movimiento de Muralistas Mexicanos se sumó con este encuentro al proyecto de muralismo comunitario iniciado atinadamente por el muralista Edgar Espinoza que comenzó a trabajar en la comunidad hace más de cinco años con el mural Códice Acalpixca.
Una obra que va por etapas y que de haber comenzado sin recursos y en el aislamiento absoluto, gracias a la tenacidad del maestro Edgar Espinoza y a la solidaridad de los pobladores, hoy se ha vuelto un referente obligado en la localidad que poco a poco fue acogiendo al muralista haciendo también suyo el proyecto. Esto es hacer muralismo comunitario desde abajo. Con el encuentro de muralismo se abre esa ruta iniciada por el maestro para instalarse en un proyecto a mediano plazo. Reafirmando el compromiso que los muralistas tenemos con nuestros pueblos y con sus legítimas luchas porque también son las nuestras.
El encuentro de muralismo se desarrolló en el entorno de un pueblo solidario que se volcó con sus atenciones a las y los muralistas participantes: Anayansi LoMa (Puebla-Hidalgo), Ayesha Piña (Santa Cruz Acalpixca), Jocelyn Gonzáles (Santa Cruz Acalpixca), Samuel Sánchez (Santa Cruz Acalpixca), Esteban Zamora (Santa Cruz Acalpixca), Isaías Espadas (Ciudad de México), Gustavo Páez (Argentina), Edgar Espinoza (Ciudad de México) y quien suscribe. En una comunidad que conserva el respeto mínimo indispensable de la convivencia cotidiana “buenos días, buenas tardes, buenas noches”; vecinas y vecinos que dejaron sus diferencias y de casa en casa fueron recolectando de a dos o 10 pesos para solventar la pintura que se necesitó; familias que pusieron su cocina y su amor incondicional para crear los exquisitos platillos que alimentaron a los artistas; la solidaridad del transeúnte con la botella de agua, la fruta o el refresco también para apoyar no se hizo esperar. Pero sobre todo, comprendimos entre todas y todos, artistas y comunidad en un solo frente, que la unidad es nuestra fuerza, que la organización por encima de las diferencias debe de ser la ruta a construir porque es la ruta de la resistencia y la defensa de los recursos y que un pueblo organizado, que hoy tiene detenidas a las máquinas excavadoras, nunca será saqueado.

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"Muralista y artista visual con un doctorado en artes y diseño, maestría en gráfica y licenciado en artes visuales por la Facultad de Artes y Diseño. Cuenta con una trayectoria como creador de más de 30 años."