La Liga Santander está que arde. Al cierre de esta edición, Barcelona ha recuperado la vida, el Real Madrid se ha dejado puntos vitales en el camino y el Sevilla no baja la velocidad en uno de los cierres de temporada más alucinantes de los últimos años. El país de la paella y el flamenco, que ya se preparaba para un nuevo título del equipo capitalino, deberá aguardar hasta el último momento para conocer al nuevo monarca del balompié.
Hace unas semanas daba la impresión de que el club catalán perdería la brújula llegado al final de la primera vuelta, pues una serie de actuaciones pobres los alejaron de los merengues, quienes mantuvieron paso firme en todo 2016.
De igual forma, se especulaba que los blanquirrojos no mantendrían el paso de los dos clubes que tienen auténticamente secuestrada la liga de las estrellas. Sin embargo, tras la jornada doble en la que Barça aplastó al Sporting de Guijón y el Madrid logró rescatar de milagro el empate ante Las Palmas, la historia es totalmente diferente.
¿Qué necesita cada equipo para coronarse campeón? Sencillo: ganar todos y cada uno de los compromisos que les restan. Esto se ve acentuado, además de la diferencia de tres puntos que existe entre madrileños (primero) y sevillanos (tercero), por el hecho de que aún falta que los tres contendientes se enfrenten entre sí.
Podría decirse, por tanto, que quien gane el clásico será el inminente campeón. No obstante, no debe descartarse a los liderados por Jorge Sampaoli, quienes tienen aspiraciones reales de conquistar España, aunque a expensas de un tropiezo por parte de los punteros.
El contexto con el que viven los equipos no es del todo alentador. Real Madrid enfrenta un bajón que enciende las alarmas en el campamento merengue. Además, las rotaciones de Zidane no han sido del agrado de los pesos pesados del conjunto blanco, por lo que las fricciones comienzan a crecer. Los culés, por su parte, enfrentan la noticia de que Luis Enrique tiene los días contados en el plantel tras negarse a renovar. Esto, aunado a la renovación de Messi que “nomás no”, trae con los nervios de punta a más de uno. Sevilla, por su parte, con la presión de la Europa League y la presunta salida de Sampaoli al final de la temporada, tambalea los planes del club.
Con tanto en juego, ¿quién logrará mantener un paso perfecto hasta levantar la copa?

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