Querétaro.- El periodista Juan José Arreola de Dios lamentó la muerte a balazos de la comunicadora María Elena Ferral, ocurrida la noche del lunes en Papantla, Veracruz, y consideró que una sociedad que no protege la libertad de expresión es una sociedad que es antidemocrática, por definición.

Arreola de Dios expresó que la defensa de ese derecho humano debe ser asumida para toda la sociedad pero de manera específica, para el gremio periodístico, que es el responsable de informar a la sociedad de lo que acontece.

“México se ha convertido en uno de los principales países del mundo en el que mayor cantidad de agresiones se registra, principalmente proveniente de instancias gubernamentales y del crimen organizado”, indicó el comunicólogo con especialidad en periodismo digital.

Por consecuencia, abundó, en tanto no exista un plan claro y adecuado para combatir el crimen organizado, no habrá protección de periodistas.

“El camino fácil es pedirles que no informen al respecto. El camino difícil pero certero es combatir la criminalidad y las bandas delincuenciales con un plan federal”, consideró.

La otra cara de la moneda la conforman las instancias gubernamentales; ya sea institucionalmente o de manera personal, aun abundan políticos e instancias de gobierno que ven a la prensa como enemigos.

Ante ese panorama, dejó claro que es necesaria una ley que regule el pago de propaganda gubernamental en función de la utilidad social de los medios de comunicación; otra que garantice el manejo transparente, adecuado y con interés social, de los presupuestos destinados a la difusión gubernamental, y una más que empuje a la profesionalización del periodismo.

Con ese conjunto legal, hizo hincapié el periodista, podrían establecerse severas penas a quienes amenacen o agredan a periodistas, ya sean miembros del crimen organizado o gobernantes.

“Mientras no se asuma la responsabilidad directa de parte del gobierno federal en tal sentido, seguiremos siendo un país en el que ser periodista es sinónimo de muerte”, alertó Juan José Arreola.

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