Pachuca.- Derivado de las agresiones que sufrieron médicos del hospital general de Tula por familiares de un paciente contagiado con coronavirus (Covid-19), el diputado del Movimiento Regeneración Nacional (Morena) Rafael Garnica Alonso llamó a las autoridades de Salud y Seguridad Pública de todos los órdenes de gobierno, principalmente a las del municipio donde está ese complejo, a generar y fomentar un clima de respeto y seguridad para los profesionales dentro y fuera de los nosocomios.

Asimismo, pidió sean aplicadas las sanciones pertinentes a quienes trasgredan el orden social, y sean garantizados los derechos de trabajadores de primera línea, comenzando con el abasto de insumos y material, a lo cual, agregó, dará especial seguimiento por ser un tema de sumo interés por el bien de “nuestros representados”.

Garnica Alonso, a través de su posicionamiento frente a lo ocurrido en Tula, destacó que el panorama al que hoy nos enfrentamos a causa del Covid-19 ha puesto a prueba a diversos espacios, tanto de la vida pública como privada, principalmente a quienes trabajan en el sector salud.

Indicó que la población debe ser consciente de los esfuerzos realizados por las autoridades en el marco de la contingencia sanitaria, sin embargo, refirió que es sabido que en las situaciones de emergencia, específicamente en las epidemias, hay conceptos erróneos y rumores sobre la enfermedad, lo que origina entornos proclives al miedo, desconfianza y resistencia a seguir las recomendaciones.

Ello origina, añadió, a que las personas se sientan estresadas y preocupadas ante un contexto de incertidumbre; los afectados, tanto en forma directa como indirecta, pueden evitar acercarse a centros de clínicos por miedo a infectarse, sentirse impotentes al querer proteger a sus seres queridos, ya sea por sospecha a enfermar y morir, por temor a perder el sustento a causa de no trabajar, o bien, sentir desamparo, aburrimiento, soledad y depresión debido al aislamiento.

En ese tipo de sucesos, explicó, se culpa al personal de salud por la propagación de ese virus, cuando se sabe que los médicos y enfermeras no son responsables de dicha enfermedad; muy a pesar de las condiciones, diariamente laboran para atender con responsabilidad y ética a quienes se acercan a las instituciones clínicas, exponiéndose no solamente al contagio, sino también a sufrir agresiones verbales y físicas por parte de las familias de pacientes.

Indicó que el constante miedo, preocupación, incertidumbre y los factores de estrés en la población durante el brote del Covid-19 han deteriorado las dinámicas y economías locales, expresados en un estado emocional de mayor enojo y agresión contra el gobierno y el personal de primera línea, como sucedió recientemente en el hospital regional de Tula.

Señaló que es imprescindible la vigilancia por parte de los cuerpos policiales en los nosocomios con el fin de garantizar no lo solo a la plantilla, sino también a los derechohabientes, la seguridad pública y evitar esos eventos.

Finamente, externó que aunado a lo suscitado en ese y muchos otros hospitales, persiste el desabasto de insumos para todo el personal, pues aun cuando la protección está garantizada para quienes se encuentran en atención directa con personas contagiadas o con posibles casos, lo cierto es que existen muchas más mujeres y hombres que se encuentran en contacto, previo a la canalización adecuada.

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