Néstor Quintero, 36 años en investigación y docencia

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entrevista

JORGE ROMERO Y CARLOS SEVILLA

Pachuqueño, con 65 años, es amable al ahondar en sus remembranzas

Pachuca.- Néstor Quintero Rojas transitó los últimos 36 años de una vida productiva en lo que siempre le gustó: investigación y docencia. Ligados esos procesos a la Universidad Autónoma del Estado de Hidalgo (UAEH), a poco tiempo de lograr su jubilación resume: “Siempre me esforcé por cumplir con lo que me correspondía. Entregué resultados”.

Pachuqueño, con 65 años, es amable al ahondar en sus remembranzas. A interrogantes de los reporteros, responde con prontitud. Ha empezado de hecho otro lapso de su existencia, que acomete con seguridad.

“Mi paso largo por la UAEH fue satisfactorio. Hice amigos, buenos amigos. Es un gusto reencontrarlos. Muchas cosas en común.”

Es originario del barrio El Arbolito, el que todavía alimenta recuerdos de la minería, la de profundos tiros y túneles, muchas veces largos, envueltos en contrastes, luces, las de lámparas y las de oscuridades, al dar los primeros pasos en las entrañas de una tierra fecunda.

La primaria la cursó en la escuela Justo Sierra; secundaria en la Federal para Trabajadores; bachillerato en la José Ibarra Olivares, y profesional, en la Escuela de Medicina.

Preparación profesional

Quintero Rojas es doctor especialista en salud pública y también en educación.

Y relata de otra incursión, más breve de tres años, para su preparación académica: “Estuve en la Academia Maestro Mexicano. Supe de contabilidad, mecanografía y taquigrafía. Me hice un tiempecito con mis otras actividades.

“Vengo de una familia de comerciantes; fuimos 12 hermanos. Incursionábamos en productos de temporada. También supe lo que era trabajar en hojalatería de automóviles. A veces labor difícil que exigía reparaciones exactas.”

Del balance como estudiante, sonríe: “Fui niño de 10 en secundaria y preparatoria. Eso me ayudó para obtener una media beca”.

¿Y de las otras asignaturas? Se le pregunta y revira: “Promedios iguales, 9.98 en secundaria y bachillerato. Yo era de esos jóvenes con un natural liderazgo, de ahí el concitar tantas excelentes voluntades.

“Pensé en ser ingeniero, pero por diferentes circunstancias no se concretó. Por eso hice mi propedéutico en ciencias de la salud. Fui parte de la generación 10 y concluí con promedio de 9.2. Supuse que bien podía aspirar a la titulación automática, pero al final presenté mi examen profesional.

“Encabezó el jurado el doctor Nicolás Licona Ruiz; también estuvo el doctor Humberto Veras Godoy. Me dijeron que debía comparecer en la noche, a las siete. Pero lo pospusieron por una semana. Ya desde antes me había preparado en 110 temas. Acuciosamente.

“Me llamó la atención que el doctor Licona Ruiz no me cuestionara a diferencia de los restantes jurados. Antes de concluir la sesión, suavemente me dijo ‘Sálgase’. Intrigado lo esperé y me explicó que por las respuestas que había otorgado, él ya no albergaba dudas. Me aprobaron por unanimidad.”

Desde 1984, a la UAEH

Ingresó a la máxima casa de estudios de la entidad el 24 de enero de 1984. “Empecé como profesor por asignatura en la Preparatoria tres. Permanecí 12 años. El rector era Juan Alberto Flores Álvarez y el director de la escuela, Manuel Camacho Bertrán.

“De antes conocía a Gerardo Sosa Castelán. Hubo empatía.”

A la pregunta de qué cambios se han producido en la institución, contemplando un largo periodo, desde que era estudiante hasta ahora refiere: “Uno, muy importante, el cambio de imagen. Quizá entonces prevalecía una desobligación; disciplina laxa. Ya en la década de 1980 se advertían las tolerancias. Sosa es el parteaguas de una nueva forma en el desempeño laboral. Redireccionó las políticas. Consciente de la realidad que vive la sociedad.

“Trascendente su filosofía de proyección de futuro para ser mejores. Muy entendido: en un grupo cada quien tiene que hacer bien lo que le toca. Se conciliaron intereses.

“Fue una especie de visor intelectual cuidadoso de que la universidad esté resguardada a la par en su infraestructura. Es de acción rápida y lo personal, lo suyo no lo prioriza. Cuando él fungió como rector, desde 1996, la UAEH asumió la presidencia de la región sur de la Asociación Nacional de Universidades e Instituciones de Educación Superior (ANUIES).

“Cuando en 1998 se aleja temporalmente, yo fungí como secretario técnico de esa región. Desde que me incorporé a la casa de estudios me cambió la vida. Hay que cerrar círculos.”

De lo muy personal, menciona que su esposa es Irma López Ciprés y que tienen cuatro hijas. Tres trabajan en la Autónoma de Hidalgo y otra en comercio exterior. “Dos son doctoras en ciencias sociales y otra maestra en tecnología educativa”.

Señala Quintero Rojas que nunca fue fiestero, aunque sí comparte su gusto por el futbol. “Me fascina”, apunta.

Responsabilidades cumplidas

En la Prepa tres fue docente de matemáticas y ya, en el siguiente semestre, responsable del propedéutico en salud pública, así como en bioquímica.

“Fueron 12 años en que me desempeñé como profesor de medio tiempo, de tiempo completo y directivo de mandos medios.”

Otras responsabilidades acometidas fueron:

–Catedrático de medio tiempo en la dirección de formación de profesores de la coordinación de docencia, 1991-1996.

–Director de superación académica de la coordinación de docencia, 1996-1999.

–Secretario técnico de la secretaría de relaciones interinstitucionales dependiente de la rectoría, 1999-2005.

–Secretario técnico de la región centro sur de la ANUIES, 1999-2000.

–Profesor por asignatura en el área de ciencias de la educación del Instituto de Ciencias Sociales y Humanidades (ICSHu), en calidad de maestro fundador, 2001-2020.

–Consejero maestro en tres ocasiones ante el Honorable Consejo Universitario por el área de ciencias de la educación.

–Presidente de la comisión de asuntos académicos del Honorable Consejo Universitario, 2009-2010.

–Secretario de la comisión de asuntos académicos del Honorable Consejo Universitario, en dos ocasiones, 2014-2020

–Presidente de la comisión de incorporación de estudio del Honorable Consejo Universitario, 2020.

–Director de la dirección de relaciones interinstitucionales, 2005-2008.

–Secretario técnico de la región centro sur, 2004-2008.

–Coordinador de la división de docencia, 2008-2010.

–Secretario Técnico del Consorcio de Universidades Mexicanas (Cumex), 2008-2010.

–Director de relaciones interinstitucionales, 2010-2020.

–Coordinador general del Cumex, 2014-2016.

–Secretario técnico de la región centro sur de la ANUIES, 2016-2020.

Un poquito de política

También realizó actividades políticas. Las enumera:

–“Representante de Gerardo Sosa Castelán ante el PRI en las elecciones internas para candidato a gobernador del estado, (1998). Después Sosa Castelán, en el año 2000, fue electo diputado federal.

–“Coordinador de representantes de casilla en San Bartolo Tutotepec.

–“Coordinador de promoción al voto en el fraccionamiento Tulipanes, Mineral de la Reforma, apoyando la candidatura independiente de Antonio Mota a diputado federal.

–“Coordinador de promoción al voto en Tulipanes, en apoyo a Jesús Osiris Leines Medécigo, candidato a diputado local, (2016).

–“Apoyo en promoción al voto y esquemas de estadísticas a la candidatura de Lidia García Anaya como candidata a diputada federal por el distrito Pachuca-Tizayuca, 2018.”

Reuniones del recuerdo

Establece otro capítulo: actividades culturales y del recuerdo. “Coordiné durante 15 años la tradicional comida del recuerdo en la UAEH, junto con un comité organizador –10 personas– y los apoyos de Gerardo Sosa y el rector en tuno”.

¿En esencia cuál era el objetivo? Se advierte que le complace recordar ese significativo evento.

“En verdad, en satisfacción colectiva recordar las experiencias vividas durante su época de estudiantes en los diferentes procesos de la institución. Era dirigido a egresados del Instituto Científico y Literario (ICL), Instituto Científico y Literario Autónomo (ICLA) y la Universidad Autónoma del Estado de Hidalgo.

“Se dividía en dos significativos momentos: el primero, una ceremonia formal, donde se entregaban reconocimientos a maestros, alumnos o personal administrativo que durante esa época se habían distinguido en su labor.”

Quintero Rojas es hombre de carácter, pero parece que sus ojos, si se puede decir así, se nublan un tanto, tal vez, porque como precisos argumentan los entrevistadores “todo pasado fue mejor”.

“La segunda parte, la más esperada, disfrutar de platillos típicos: barbacoa, sopes, arroz, café y los tradicionales cocoles de cajeta.”

Expectativas cumplidas

Mayor confianza, distendidos los ánimos, cuenta de su experiencia, lo que le satisfizo: “En verdad, profundamente ser parte de la UAEH.

“Es algo que no lo dimensionas hasta que lo estás desarrollando. Es decir, que siempre había anhelado impartir clases, estar frente a grupo. Pero al paso del tiempo constatar que eran diferentes, por las características de los jóvenes.

“Sentía el compromiso con mis alumnos. En bachillerato, mi tema eran asignaturas del propedéutico de ciencias de la salud, por mi formación como médico. Deseaba que ellos ingresaran especialmente a medicina. Algunas veces se cumplía, otras no.

“A través del tiempo, pude entender que había que motivarlos más para que enfrentaran su realidad de que no todos podían acceder.”

Estable segundos de silencio. Ni a minuto llega, para enhilar.

“Otra parte importante de mi desempeño como docente fue haber sido profesor fundador de la carrera profesional de ciencias de la educación en el ICSHu, debido a que concluí la maestría en administración y desarrollo de la educación en la Escuela Superior de Comercio y Administración (ESCA) del Politécnico.

“Se me permitió, por el Honorable Consejo Universitario, ser consejero maestro en el área.

“Por lo que hace a gestoría ante la ANUIES y Cumex, han sido de las máximas satisfacciones personales y profesionales.

“¿Por qué? Me brindaron la oportunidad de trabajar directamente con rectores en turno. Gerardo Sosa Castelán, Juan Manuel Camacho Bertrán, Luis Gil Boja, lamentablemente ya fallecido; Humberto Veras Godoy y Adolfo Pontigo Loyola.

“Al tiempo, interactué con rectores y directores de instituciones de educación superior de todo el país. También, a través de una labor conjunta con autoridades de la SEP, cámaras, de senadores y diputados, al igual que otros organismos nacionales, donde nuestra universidad tenía una participación importante.”

En memoria de su hermana, Macaria

Recientemente fallecida, Néstor no puede dejar de recordar a su hermana Macaria, la segunda mayor en su familia.  De 70 años, la evoca porque desde el fallecimiento de su madre, hace 22 años, Macaria asumió el liderazgo en su familia.

“Siempre acompañó a la familia cuando sobrevenían tiempos difíciles en temas de salud. Porque cuando eso sucedía, que alguno de mis hermanos estuviera hospitalizado, a ella no le importaba en qué hospital estaba internado, cuando nos dábamos cuenta ya había entrado y saludado al hermano enfermo.”

Recuerda a Macaria como una experta en la cocina, pues al igual que su madre, le gustaba elaborar alimentos típicos de la temporada: para Día de Muertos, Navidad o Año Nuevo.

Devota, era diligente para organizar peregrinaciones a la Virgen de San Juan de los Lagos y no olvidaba preparar gorditas y tamales que compartía con sus compañeros de viaje.

“Y si no ibas, seguro te traía la típica cajeta y tu rosario.”

Es doctor especialista en salud pública y también en educación

Ingresó a la Autónoma de Hidalgo el 24 de enero de 1984; empezó como profesor por asignatura en la Prepa tres y permaneció 12 años; luego fungió en diversos puestos

“Mi paso largo por la UAEH fue satisfactorio. Hice amigos, buenos amigos. Es un gusto reencontrarlos. Muchas cosas en común”

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