Ivette Jocelyne Tapia Serrano, Gloria Solano Solano, Rebeca María Elena Guzmán Saldaña y Angélica Romero Palencia

De acuerdo con la Asociación Americana de Diabetes (ADA) la diabetes es una enfermedad crónica caracterizada por hiperglucemia resultante de defectos de secreción o acción de insulina, lo que ocasiona lesión en diferentes órganos y sistemas.

Ese padecimiento se clasifica en diabetes tipo uno, tipo dos, gestacional y otros tipos. Su diagnóstico puede hacerse a través de pruebas para medir los niveles de glucosa en la sangre a cualquier hora del día; asimismo, también puede medirse la glucemia plasmática en ayunas, incluso puede detectarse mediante una prueba de tolerancia de glucosa, que consiste en ingerir una carga de 75 gramos de glucosa disuelta en agua y medir los niveles dos horas después.

Los especialistas también observan síntomas de alerta como fatiga, boca seca, acantosis nigricans, sueño principalmente después de comer, calambres en piernas, visión borrosa, poliuria (orinar frecuentemente), polidipsia (mucha sed) y polifagia (aumento del apetito), así como piel seca, infecciones recurrentes, entre otros.

Cada año, más y más personas viven con diabetes que puede desencadenar complicaciones a lo largo de la vida. En cifras, la Federación Internacional de Diabetes (FID) estima que en el mundo existen 415 millones de personas bajo esa condición de salud, así como 318 millones con tolerancia a la glucosa alterada, lo que las sitúa en un alto riesgo de desarrollar la enfermedad en el futuro.

Los programas de prevención se basan en la educación para la salud con apoyo de la familia, además de atención médica para control de la enfermedad y detección de complicaciones como la neuropatía diabética, causada generalmente por altos niveles de glucosa en forma crónica, ello como resultado de falta de adherencia en la alimentación, actividad física, apego a tratamiento farmacológico y autocuidado.

De lo anterior, la neuropatía diabética periférica es un trastorno neurológico estructural de las fibras nerviosas múltiples que puede o no tener síntomas dolorosos y afecta el ámbito personal, familiar, social y laboral.

Los síntomas suelen aparecer en los pies y avanzar en sentido proximal hasta alcanzar las manos, el síndrome más común es la polineuropatía simétrica distal con una distribución en forma de guante (manos) o calcetín (pies), donde se asocian la prevalencia con la edad, tiempo de evolución de la condición, grado de control metabólico, tabaquismo, obesidad, genética, hipertensión arterial, y alcoholismo.

Para mitigar el dolor que produce esa complicación, además del control metabólico estricto, existe terapia física que consiste en la aplicación de corrientes interferenciales con electrodos
de carbono con un equipo portátil, complementando con movilización pasiva para logar la recuperación de arcos de movilidad y la disminución de los síntomas.

Por su importancia, el Instituto de Ciencias de la Salud (ICSa) y el centro de salud norponiente, de la Secretaría de Salud estatal (SSH), desarrollan un proyecto de investigación para determinar la eficacia en la disminución del dolor e incrementar los arcos de movilidad a lo largo de varias sesiones de intervención, monitoreando niveles de glucosa capilar y el estado de piel de los pacientes con neuropatía diabética.

Para analizar

  1. Esa complicación es causada generalmente por altos niveles de glucosa, que puede o no tener síntomas dolorosos, y afecta ámbitos personales de quien la padece
  2. Por su importancia, el ICSa y el centro de salud norponiente, de la SSH, desarrollan un proyecto de investigación para determinar la eficacia en la disminución de dolencia e incrementar los arcos de movilidad a lo largo de varias sesiones de intervención, monitoreando niveles de glucosa capilar y el estado de la piel de
    los pacientes

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