Hidalgo es un estado con una deuda pública superior a los 14 mil millones de pesos. Ese monto significa una carga pesada para la entidad, que para este año destinará 600 millones de pesos exclusivamente para amortizar ese gran total. Por esa razón, los planes de la actual administración son, según la secretaria de Finanzas Jessica Blancas, no adquirir más endeudamiento, “ni un peso más”, subrayó. Si bien Hidalgo aún tiene margen incluso para solicitar más deuda, fue una decisión del gobernador Omar Fayad descartar esa opción, dijo Blancas, quien ayer acudió con empresarios locales de la construcción, con el fin de informarles cuáles son los planes de inversión para este año. ¿Por qué renunciar a la posibilidad de solicitar más crédito si aún hay margen para hacerlo? Parece que el actual gobierno estatal se dio cuenta que al menos para la entidad endeudarse ha sido un mal negocio. La deuda actual básicamente creció gracias a la promesa de que llegarían grandes proyectos. No obstante, años después de que tales fueron descartados, parece no ser buena opción esa de añadir más pasivos a la carga financiera de la entidad. ¿Le suenan proyectos como el aeropuerto de Tizayuca, la refinería Bicentenario o la instalación de una armadora de automóviles alemana en el Altiplano hidalguense? Todos ellos eran planes ambiciosos que tuvieron que ser desechados por diferentes circunstancias. Pero, pese a que fueron cancelados, el gobierno estatal se endeudó para comprar terrenos que servirían como semilla para incubarlos y que hoy, varios se encuentran ociosos esperando una nueva vocación. Así que, qué bien que la política es “ni un peso más” de deuda. De filón. El secretario de Gobierno Simón Vargas opinó que los linchamientos en el Valle del Mezquital no son como para preocuparse. Pero, ¿pensarán lo mismo los ya paranoicos habitantes de esa región de nuestro estado?

No votes yet.
Please wait...

Comentarios