Atenas.- La organización Médicos sin Fronteras (MSF) denunció ayer que el gobierno de Grecia negó la atención médica a los migrantes refugiados en los campos de las islas de Lesbos y Moria, incluso a menores de edad con condiciones complejas.

Las 55 mil personas que habitan en los dos centros provisionales, para que les otorguen el asilo, fueron vetadas de la sanidad pública y en su lugar colocaron controles médicos dentro del campo que no cuentan con los materiales suficientes para atender casos crónicos o severos.

Entre los habitantes provisionales de esas dos islas, al menos 140 niños, niñas y adolescentes que sufren enfermedades crónicas, complejas o que ponen en riesgo su vida continúan sin recibir tratamiento, una realidad contraria a lo indicado en la Convención sobre los Derechos del Niño, de la que la Unión Europea es parte.

A pesar de que MSF atiende a las personas que lo necesiten, los medicamentos en existencia no son suficientes para los tratamientos que los menores requieren, por lo que la organización ha pedido a las autoridades locales que lleven a todas las personas enfermas a Europa continental, sobre todo a los menores.

El centro pediátrico de MSF en Moria ha atendido al menos 270 casos de niños y niñas que sufren enfermedades que requieren atención hospitalaria, pero en julio de 2019 el gobierno griego retiró el derecho de acceso a los servicios de salud a los buscadores de asilo y personas que intentaron llegar sin documentos al continente.

El director de la misión de la organización en el país heleno declaró que denegar el acceso a los servicios a los infantes que sufren de enfermedades serias es “la reacción más cínica del gobierno y va más allá de lo que se pueda creer”.

En diciembre de 2019, Grecia anunció que su capacidad para recibir migrantes fue rebasada y, solo en septiembre, 10 mil 555 personas ingresaron al país y fueron acogidas en las instalaciones isleñas que tienen una capacidad limitada a 5 mil 400 personas.

Comentarios