Tengo viviendo en Hidalgo desde 1979, año en que entré a trabajar en Dina, ubicada en Ciudad Sahagún, pero ya había tenido mucho contacto con nuestro estado (y digo nuestro porque ya soy hidalguense) desde 1975, y por lo tanto he conocido a nueve diferentes, y al mismo tiempo iguales, gobernadores de esta entidad. Desde Jorge Rojo Lugo, famoso por su alta capacidad etílica, la cual pude observar de cerca en dos ocasiones, su apresurado sucesor José Luis Suárez Molina, Guillermo Rossell de la Lama, Adolfo Lugo Verduzco, Jesús Murillo Karam, Humberto Lugo Gil, Manuel Ángel Núñez Soto, Miguel Ángel Osorio Chong, Francisco Olvera Ruiz, hasta el polifacético Omar Fayad Meneses, recién estrenado en la chamba, aunque ya conocido por su multiplicidad de cargos públicos; tan diversos que siempre me he preguntado si existen funcionarios tan altamente capacitados para desempeñar tan variados cargos y asumir tan distintas responsabilidades, como para que su historia personal sea de un éxito destacable.
Ha sido director general del Instituto Hidalguense de Educación Básica y Normal, director del Instituto Hidalguense de Desarrollo Cultural e Investigaciones Sociales, secretario de Educación Pública, procurador General de Justicia en el estado, secretario de Agricultura y secretario de Desarrollo Social. Sus cargos de elección popular han sido de presidente municipal de Pachuca, diputado federal en dos ocasiones, por el distrito 01 y el distrito 07 de Hidalgo y senador de la República representando al estado.
También ha sido consejero político municipal de Pachuca, consejero político estatal en Hidalgo y consejero político nacional, delegado especial del CEN del PRI en Nayarit, Tabasco, Tamaulipas, Michoacán y Baja California, delegado regional del CEN del PRI para la península de Yucatán, presidente de la Federación Nacional de Municipios de México (Fenamm), y un largo etcétera que ya no cabe en este espacio (datos tomados de Wikipedia).
Como la mayoría de sus antecesores, sino es que todos ellos, Fayad creó una campaña, un logo, una frase y una imagen con el fin de competir (¿?) por el cargo de gobernador. ¿Usted recuerda cuáles fueron estos recursos propagandísticos del nuevo funcionario estatal? Yo tampoco. Y si no recordamos esas sesudas ideas plasmadas en documentos o-ri-gi-na-les, es porque ya han pasado a la historia del olvido, como los de todos los ocho candidatos anteriores.
Si trato de hacer un recordatorio de logros importantes de todos estos funcionarios que desde 1975 hasta hoy, han tenido bajo las siglas del PRI el honor de gobernar a Hidalgo, no encuentro un solo ejemplo de algo realmente memorable que la ciudadanía en su mayoría recuerde como una gran obra de beneficio para el estado de parte de alguno de estos mentados priistas.
Con una gran alharaca el actual gobernador ha iniciado su mandato y pareciera querer que se olvide que en la mayoría de las ciudades importantes del estado, las votaciones le fueron adversas, que gran cantidad de impugnaciones al proceso electoral, simplemente fueron desestimadas por los órganos judiciales creados para ello y que su historia política personal reciente no tiene cosas de las cuales enorgullecerse, por todo ello, me atrevo a decir públicamente que toda esta parafernalia con la que se trata de demostrar que Omar va a ser un gobernador memorable, simplemente no me convence.
Como presidente municipal de Pachuca ya lo conocemos señor Fayad, nada memorable le dejó usted de legado a esta ciudad capital, bueno tal vez hay una excepción, la autorización para que se estableciera en esta ciudad una de las tiendas de la trasnacional Wallmart, la cual unos años después fue cuestionada al enterarnos que dicha empresa había repartido dinero en grandes cantidades y en muchas ciudades del mundo, con el fin de lograr dichas autorizaciones. No supimos si ese fue el caso de la tienda instalada en la capital de Hidalgo, pues el asunto al parecer no fue investigado en esta ciudad.
Extraño aún al mejor alcalde que ha tenido nuestra capital, el ingeniero (tenía que ser) José Antonio Tellería Beltrán, cuya sucesora actual no pareciera querer seguir los pasos de su hermano. Hubiese sido sin dudarlo un buen gobernador.

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Integrante de la generación estudiantil 1968-1972 en el IPN. Formado en la izquierda crítica del trotskismo. Defensor de la interpretación científica del mundo, profesor de matemáticas y admirador del arte creado por la naturaleza.