Debido a múltiples factores y gobiernos interesados en la distorsión del desarrollo nacional, precipitados por las acciones ejecutivas y dictatoriales del deschavetado Donald Trump –entronizado por la basura blanca o trailer trash–, México está al borde del precipicio. El estado latente de guerra, al menos en los flancos financiero, comercial, migratorio, económico y político, indica que somos ya una nación en emergencia histórica.
Quien no lo entienda así está fuera de la realidad. Debemos tomar, la sociedad y el gobierno, acciones urgentes, viables y prácticas, donde no caben muchas de los vociferantes que se han trepado de última hora a la demagogia del masiosare. Ellos solo generan ruido, nosotros debemos buscar las que se puedan implementar en un corto plazo. La nación lo requiere. Los tambores están a redoble.
Es la última oportunidad para poner un cerco a la muerte. Aunque el gobiernito atracomulca no quiera o no pueda hacerlo, es su problema. Estamos, usted y yo, obligados a proponer la creación de una amplia corriente de opinión que presione a los cobardes, o a los vendidos y entreguistas, que creo es el caso. Así que, Enrique Peña Nieto, esto es lo que tienes y lo que debes hacer:

Pides prestado… ¡para
construir el muro de Trump!

Lo que haría cualquier gobierno nacionalista, en función de regresar a los orígenes del Estado social y democrático de derecho que siempre hemos tenido en la Constitución –y que solo sacan del armario cuando quieren exigirle a la población que se prive y se constriña– ahora es un deber compartido y necesario en grado extremo. Nadie puede pedir a otro que se sacrifique, si el proponente no quiere hacerlo.
Lo primero que se debe hacer es echar para atrás la estupidez de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público de gestionar en Nueva York un préstamo a corto plazo para disfrute de la burocracia dorada –no para inversiones productivas, sino para sus gastos suntuarios– por 500 mil millones de pesos, pues sería tanto como justificar darles la mitad a los toluquitas, decirnos que se lo dan entero, y quedarse con 10 mil millones de dólares, a través de sus organismos financieros, que ocuparía Trump como capital para la construcción del muro fronterizo.

Refresca tu gabinetito:
fuera Vi(rey)garay, Oso…rio

Sustituir las posiciones estratégicas del gobierno, removiendo de inmediato a los titulares de las carteras de Relaciones Exteriores –donde hay un aprendiz chafa–, Gobernación, Desarrollo Social, Agricultura y Economía, para ubicar en ellas a luchadores sociales experimentados y probados que todavía creen en este país, y darle al aparato una bocanada de oxígeno de nuevos cuadros e ideas nacionalistas, para redefinir el rumbo del anunciado naufragio, con un gran soporte social masivo.
Suspender de inmediato todas las obras faraónicas y superfluas de la tolucopachucracia, pensadas en función de moche$, y redirigir esos gruesos flujos de dinero para hacer resurgir y fortalecer al máximo las actividades multiplicadoras del empleo útil en la agricultura y las manufacturas, que impacten en el rescate del mercado interno.

¡Ya no les regales el
petróleo a los gringos!

Suspender las rondas petroleras y las subastas del patrimonio nacional, con un claro mensaje a los inversionistas estadunidenses en las industrias energéticas básicas de que este jueguito se acabó. De que somos un país serio, con una clara concepción de retomar el rumbo y redistribuir los beneficios que generan nuestros impuestos.
Iniciar las negociaciones con los grandes productores de granos de las pampas argentinas y de la amazonia brasileña, para mandar un claro mensaje a los exportadores gabachos de maíz amarillo de Oklahoma, Nebraska y demás estados del Medio Oeste estadunidense, principal mercado electoral del infeliz enfermo del peluquín anaranjado. Los principales cuadros de su gobierno provienen de ese granero.
Amenazar seriamente a las empresas que gozan de adjudicaciones graciosas del Estado mexicano en todos los órdenes y los contratos de importación de gasolinas gabachas, en el entendido de canalizar los recursos a la operación de las refinerías nacionales. En un breve lapso, tendríamos abastecido cerca de 85 por ciento del consumo nacional.

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Columnista político desde 1977. Comentarista radiofónico y de televisión. Publica su columna “Índice político” en 47 medios de comunicación de la República mexicana y tres de Estados Unidos. Apunta con el Índice, pero también propone.