Noche de miedo sinfónico con la OSUAEH

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osueha

La Calaverita Sinfónica había llegado, chicos y grandes con disfraz iban arribando, nadie se quería perder de la interpretación que la orquesta había ensayado

Mineral de la Reforma.- Por los rincones del aula magna Alfonso Cravioto Mejorada,
la Huesuda ya rondaba,
se preparaba y acechaba como el otro año,
buscando a ver quién estiraba la pata

La Calaverita Sinfónica había llegado, chicos y grandes con disfraz iban arribando, nadie se quería perder de la interpretación de los temas de miedo que la Orquesta Sinfónica de la Universidad Autónoma del Estado de Hidalgo (OSUAEH) había ensayado.
Las 19 horas marcaba el reloj, los músicos disfrazados se acomodaban en su lugar, mientras la audiencia buscaba el mejor asiento, catrines del brazo, diablitos, brujas y fantasmas ocupaban las butacas en medio de una niebla misteriosa.
De pronto José Luis Vargas, mejor conocido como Wicho el cuentacuentos, apareció en el escenario aterrorizando al público con la historia del campesino que vio el aquelarre de unas brujas en Una noche en la árida montaña, pieza del compositor Modest Mussorgsky.
Los sustos continuaron con la Suite I de Peer Gynt de Edvard Grieg y la aparición de la mezzosoprano Teresa Fuentes, vestida como la hija del Rey de las Montañas de Dovre, a lo que le siguió La bruja del medio día de Antonín Dvořák, pieza que cerró el primer bloque para dar paso al espeluznante intermedio.
La voz de Wicho anunció la tercera llamada, mientras los catrines rondaban la sala a paso lento y en silencio, los temas de las cintas animadas de Tim Burton saltaron de la tumba para sonar en el aula.


Apareció un cadáver vestido de novia con el tema Medley Emily, que después le profesó su amor a un esqueleto bien parecido con Sally’s Song, ambas composiciones de Danny Elfman, todos los aplausos se fueron al dueto del cuentacuentos y la mezzosoprano.
La muerte, un tema que rondó toda la noche, las anécdotas e historias de Wicho se combinaban con la música que la orquesta interpretaba, el tema de Halloween de John Carpenter lo hizo todavía más terrorífico.
Y si de atrapar fantasmas que atemorizaban el recinto se trataba, Wicho traía consigo a sus amigos, los Cazafantasmas y el ochentero tema que hizo famosa la cinta protagonizada por Bill Murray y cuya banda sonora fue escrita por Elmer Bernstein.
Pero nada podía parar a la malvada bruja Winifred Sanderson cuando apareció en el escenario para hechizar a todos con I put a spell on you de Jay Hawkins.
Al final tocó, como buenos mexicanos, burlarse de la flaca, gozar un poco la vida de la mano de Francisco Gabilondo Soler Cri-Cri y su Fantasma, o con Eduardo Langagne y La Catrina y, ¿por qué no?, con Óscar Chávez y La Calaca Flaca.
“Ya no me hallo en este sitio,”
dijo la Catrina a la OSUAEH
bajito.
“En un año vengo y me los llevo
toditos,”
se dio la vuelta y se fue cantando el “Cielito lindo”

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