Diego Alejandro Sosa Tang*

El viento sopla, las luciérnagas tintinean sobre el estanque, la Luna se refleja sobre él, luden las plantas.

Un croar perturba el silencio, el agua roza las rocas, la brisa arrebata, inquietando el manzanero, un crujir se escucha, un golpe entre las rocas, un sapo.

Se interrumpe la noche.

Recuerdo

El viento alude al amor, y aunque su voz reanima –los ojos se desvían las lágrimas se acumulan, no salen– él dice adiós.

Nostalgia

El viento silba a través de la ventana entreabierta.

Gotas se adhieren al vidrio, tic tic, tic tic.

La línea sobre el suelo no cambia, las montañas no se mueven, los vehículos vagan –arriba, abajo, izquierda, derecha– las gotas se mueven.

El viento comienza a silbar, tic tic, tic tic, las carpas se elevan, los dueños temen, escucho el palpitar de mi corazón.

Me voy, tic tic, tic tic.

*Soy licenciado en ciencias de la comunicación por la Universidad Autónoma del Estado de Hidalgo (UAEH) y aficionado a la escritura. Fui finalista en el concurso Tu Primer Millón de la editorial TPM en la categoría suspenso. Además, tomé el taller Cuento corto que impartió Miguel Ángel Hernández Acosta, quien me ha enseñado y motivado a crecer constantemente

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