Te hablo a ti y a todos. Yo soy de la idea de siempre que existe mucho arguende, gritos por doquier, voces de no conocidos, organismos que no saben ni lo que dicen, personajes que hablan por hablar y no quedarse fuera de las notas del día, etcétera. Insisto, soy de los de la idea de mejor tomar distancia y ver qué es lo que en realidad está pasando, es decir, “the big picture”, o lo que es lo mismo, ver todo desde un ángulo más amplio.
Qué tenemos, qué legislación, qué derechos y qué obligaciones existen hoy por hoy, no qué viene, porque al comprender el presente comprenderemos mejor lo que se deja venir, con la ayuda de la experiencia que deja la historia.
En la actualidad, México necesita de un compromiso social que visualice las necesidades de los mexicanos y para ello debe basarse en las premisas básicas como la libertad, la equidad, la ética y la justicia para la creación de acuerdos institucionales.
La libertad requiere de la igualdad de las condiciones básicas para lograr desarrollar, de manera armónica, todas las capacidades de los hombres dentro de una serie de valores sociales; igualdad asimétrica, porque la naturaleza nos dispuso desigualdades, pero no una diferencia desigual o diferencias que nos llevan a la castración física y espiritual; diferencias que se traten de aminorar en las simetrías humanas, que son más que las asimetrías que nos da la naturaleza.
Consideremos que son las premisas básicas las condiciones indispensables para la realización de un acuerdo integrador, en el que nos sumen a todos, con el peso político específico que sea necesario; de aquí que sea un acuerdo que venga de todos, sin creación de vacíos por la aceptación y construcción de un compromiso social que nos trascienda y no encierre vacíos de poder por la no aceptación por todos los agentes políticos y fuerzas políticas, las cuales girarán en torno a dichos compromisos, en los que los aciertos son de todos y los errores también, ya que estaremos vigilando, laborando, meditando con la raza, prosperando, así la ley estará a conveniencia de todos y a la medida de la raza, no solo del más fuerte, sino que también estarán presentes los débiles.
Estos posibles acuerdos de los magistrados propuestos, de los políticos alejados, de los verdaderos intelectuales y de los acuerdos exitosos en el extranjero –no de Estados Unidos– serán los que nos permitan ver desde ese ángulo, al que me referí, lo que de verdad necesitamos, pero todos en común, que de verdad sea de todos los de abajo y los de arriba, la “unidad”, pero de los de a pie, por convicción, no por ser lo políticamente correcto, es y será, a mi parecer, lo único que pueda revelarnos la verdad que entre todo esto, revuelto y enlodado, está y ahí en el interior de cada uno, así como, en el exterior de cada uno al ver, reflexionando un poco más lo que nos va a beneficiar y lo que no, y solo así veremos por México.

Comentarios

SHARE
Artículo anteriorLa búsqueda del todo de John Mayer
Artículo siguiente¿Por qué ponemos arbolito en Navidad?
Asesor especialista en políticas públicas de alta injerencia social, licenciado en derecho por la UNAM, maestro en tecnologías de la información con carácter social, productor y director de cine (cortometrajes y películas independientes) y de televisión (documentales y comerciales). Cambridge English: Proficiency.