Se ha convertido en la primera mujer mexicana investida al Salón de la Fama, en la ceremonia llevada a cabo el 13 de noviembre de 2018, es la futbolista María Eugenia Rubio, mejor conocida como la Peque, subcampeona en el Mundial Femenil de 1971, celebrado en nuestro país.

Fue en esa década de 1970 donde ella brilló, la prensa de la época describía con verdadera admiración la forma en que esa pequeña lograba esquivar a las rivales, realizar excelentes centros y anotar goles valiosos para la selección nacional. Luego del primer partido que México jugó en 1971, una de las jugadoras inglesas declaró a la prensa:
“Me impresionó mucho el tercer gol por Peque Rubio, esa jugadora, la número 11, es bastante buena. No cualquiera puede meterse con un balón entre tres defensas y luego hacer un gol. Habrá que cuidarse mucho de ella.


En otras crónicas resultaba imposible no hacer referencia a María Eugenia:
“La Peque, anotadora de dos de los tres goles mexicanos, se hallaba más que contenta y el primer gol se lo dedicó a su mamá María Ríos, como regalo por ser día de su onomástico. Ese gol le dio mayor alegría que el segundo, pese a que este fue mucho mejor, porque fue el primero del torneo y sabía que necesitaban anotar para que se asentara un poco el equipo.


El periódico El Heraldo de México le dedicó la primera plana en esas fechas, además de incluir fotos de ella con su familia, jugando en la cancha y en la calle de su barrio, asegurar de que sabe cocinas, no se deja de destacar su estilo para cabecear y patear. Se aseguraba que ya era un ídolo del futbol mexicano:
“Ayer, donde quiera que se paraba era solicitada para que diera autógrafos. La pequeñita constantemente se perdía entre la nube de aficionados que rodeaba a la simpática chiquilla que atendía con amabilidad las solicitudes de autógrafos, como que ya se está acostumbrando a esto.


Especulando que la joven podía caer en la soberbia por sus grandes actuaciones, se le preguntó si jugaba para el público y muy honesta, la Peque respondió:
“No, no acostumbro a hacerlo, juego para el equipo y en ocasiones me veo obligada a gambetear el balón para poder rebasar a las defensas. El domingo pasado jugué de esa forma, debido a que el entrenador nos dio las indicaciones, que tratáramos de burlar con frecuencia a las argentinas para que enojaran. Todo eso es algo que será muy difícil de olvidar, pues nunca imaginé jugar un día ante tanta gente.


Se le describió como una joven simpática, que obviamente es de estatura muy pequeña, apenas 1.

50 metros, que en ese tiempo cursaba el segundo año para ser contadora privada, queretana de nacimiento, con cinco hermanos que la apasionaron por el futbol y dos hermanas que la admiran. Fue porrista del equipo América y su debut fue el primer Mundial Femenil que se llevó a cabo en Italia. Durante el Mundial de 1971 ella acababa de cumplir 18 años. Ahora, 47 años después, el futbol le reconoce su importancia. María Eugenia Rubio la Peque, la primera mujer mexicana en el Salón de la Fama del Futbol.

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