La desgracia que sucedió en Monterrey y que se dio a conocer principalmente porque era un colegio privado y porque era Monterrey y, entre más se evidencia al gobernador, es mejor para el sistema; pero independiente de eso, aquí hay interrogantes: ¿es un caso aislado? ¿Por qué sucedió? ¿Cuál es el papel de la familia, la escuela y del gobierno en esta tragedia?
Como se dijo, fue un niño en la etapa de la adolescencia (15 años) que llevaba una pistola en su mochila a la escuela; la sacó en su salón de clase, apuntó y disparó a uno de sus compañeros, a la profesora y a otros dos niños, después pretende dispararse, ya no tiene balas, carga la pistola, con gran tranquilidad, y se mata. Ahora, como sociedad hay que preguntarnos ¿qué hay detrás de esta tragedia?
La principal responsable es la familia, en primer lugar, la pistola parece ser que pertenecía al papá, es claro que el padre no educó a su hijo sobre el tema de las armas y tampoco las guardaba con seguridad. Por lo que se observó en el video era un niño que sabía usarlas, ¿quién le enseñó?, ¿el padre?, ¿él solo?, ¿otra persona?, en cualquiera de estas tres preguntas los padres son responsables, a un niño no le puedes confiar ni dejar una pistola al alcance, se debe cuidar quiénes son sus amigos o con quién se relaciona; pero, además, el padre práctica la caza, en este sentido, tendría que haber educado a su hijo para saber los límites de esa actividad. Aunado a lo anterior, el que el hijo saque la pistola de la casa y la lleve en la mochila, deja ver la total desatención de los padres; finalmente, si el adolescente sufría de depresión, nuevamente los padres tienen que ver con esa situación. Por lo anterior, es claro que como familia estamos fracasando en formar ciudadanos sanos y exitosos para la vida.
Segunda institución que falla: la escuela, en este caso era una institución privada, lugar donde un padre gasta dinero para que su hijo tenga un mayor cuidado, enseñanza y aprovechamiento de su persona en la esfera pública; el que el alumno entre con una pistola, habla de que la escuela no cuida a los adolescentes, que los profesores no se percatan del tipo de alumnos que tienen, ni de canalizarlos con psicólogos en cuanto tienen conductas anormales, creo que la responsabilidad de los docentes es muy complicada en esta fase de la vida: la adolescencia, y las escuelas deben preparar a los profesores para estas etapas, además de pagarles más, pues el catedrático de ese nivel es el peor pagado en el país.
Tercera institución responsable de esa situación: el gobierno, el cual no está generando una sociedad con espacios para los jóvenes lejos de violencia, además no está cuidando los contenidos de las programaciones en los medios de comunicación, tampoco está vigilando la venta de armas en este país, pues el registro de las mismas no corresponde a la existencia de estas en la sociedad, así como la venta de las balas; finalmente, no ha hecho nada por subir salarios y mejorar las condiciones de vida de la mitad de las familias en México, por tanto, ambos padres (en el mejor caso cuando están los dos) deben trabajar en horarios de más de ocho horas, ¿a qué hora atienden a sus hijos?
Hay que dejar claro que los valores de un ciudadano no dependen de una institución, es un tema integral: la familia, la escuela, los medios de comunicación, las redes sociales, la iglesia, el gobierno. En ese sentido, lo que pasó en una primaria de este país es responsabilidad de la sociedad en su conjunto. Pero lo más preocupante es que cada vez es más común escuchar que los jóvenes traen armas, que son sicarios, que roban o que matan a otros. Por tanto, no es un problema de Monterrey o de una escuela en particular, es un problema nacional.
En ese sentido, quisiera contar un par de anécdotas, un día me encontré con una profesora de preprimaria (preescolar), la felicité por la labor y le comenté que pensaba que ser docente a ese nivel era muy gratificante, pues son pequeños, inocentes, seguramente disfrutaba mucho estar con ellos, para mi sorpresa me respondió: soy educadora de una escuela (puede ser cualquiera) a orillas de la ciudad, y tengo como alumnos a los hijos e hijas de sexoservidoras, de rateros y de familias con muy bajos ingresos, y la verdad no es fácil, por ejemplo, un día un alumno me esperaba subido en una silla detrás de la puerta a que entrara, cuando lo hice, me enredó un lazo en el cuello diciéndome que me iba a matar, en otra ocasión otro de ellos me quería vender una pistola, otro día un niño me decía que ahora que su papá trajera mercancía me traería un regalo.
En otro contexto, me tocó acompañar a una amiga que andaba de candidata para diputada federal (el distrito puede ser cualquier a del país) a una reunión con profesores de telesecundarias, la queja principal no fueron que tenían las peores condiciones de infraestructura (que las tienen), sino que tenían alumnos que llevan navajas a la escuela, pistolas, que se peleaban, que robaban, que violaban a sus compañeras, y ellos (los docentes) les tenían miedo (a sus alumnos) pues los retaban y los amenazaban que cuando salieran de la escuela los buscarían. Los profesores estaban pidiendo apoyo psicológico, de trabajadoras sociales y de policías.
Y así podría seguir con ejemplos, entonces creo que como sociedad no podemos evadir esa situación, por tanto, es momento de preguntar, ¿qué haremos ante esta situación?

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