La política anticorrupción que ofreció el inquilino del cuarto piso, previo y al inicio de su administración, quedó desvanecida. El Ejecutivo cayó en su propia trampa y regresó a viejas prácticas que, a decir verdad, nunca se fueron. Iniciaba marzo con la aprobación en el Congreso local de una enmienda constitucional para que a partir del ciclo 2020-2021 la entrega de útiles y uniformes escolares fuera mediante vales, para que padres y madres de familia pudieran elegir al proveedor de su preferencia en apoyo a pequeños comercios. Sin embargo, el gobierno del estado no solo desafió, sino se burló, de la 64 Legislatura y de paso del gremio papelero al licitar un día antes de la aprobación del dictamen el programa. Esa puñalada trapera de Omar Fayad Meneses demuestra que la lealtad, confianza y solidaridad no son sus mejores virtudes. El mandatario traicionó su ideal anticorrupción y trajo a la memoria rancias prácticas que rodean a uno de los programas con el presupuesto más jugoso. El 2019 terminó con una cifra demoledora: 10 por ciento de las 3 mil 250 papelerías que existían en la entidad bajaron la cortina definitivamente, entre otros factores, por falta de incentivos del gobierno del estado. Este, como muchos otros sectores de la pequeña economía, padece el histórico desprecio de los titulares del Ejecutivo hidalguense. En medio de un proceso turbio, José Francisco Olvera Ruiz benefició a Sum Soluciones con contratos millonarios durante su administración para surtir el programa de útiles; la residencia fiscal de dicha empresa resultó ser un domicilio fantasma. En enero de este año, en entrevista con Libre por convicción Independiente de Hidalgo, el presidente de la Organización de Papelerías Asociadas de Hidalgo Joel Baños Mendoza lamentó un panorama desalentador para 2020, debido a que los cierres continuarían por la falta de apoyo del gobierno para que el programa de útiles operara mediante vales. Dos meses después, a propuesta de la diputada local de Morena Lisset Marcelino Tovar, el esquema fue aprobado y arrancaría a partir del próximo periodo, sin embargo, por capricho, traición o intereses sombríos (corrupción) del gobierno de Omar Fayad no ocurrirá. De filón. La Universidad Autónoma del Estado de Hidalgo no es una institución improvisada. Gracias a su visión planificada, no está en el atolladero como muchos paisanitos desearían. Muestra de ello son las 59 solicitudes de patente que atienden necesidades sociales.

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