Nuevas vivencias y aprendizajes

177
vivencias

Adriana Paola Embarcadero Modesto
Licenciatura en comercio exterior

Una movilidad es en sí misma un cúmulo de nuevas vivencias e implica un intercambio dual: estudiantil y cultural. El hecho de vivir temporalmente en otro país enriquece a la persona, la involucra con una cultura nueva. Consecuentemente, la experiencia se inscribe dentro de un aprendizaje que va más allá del académico, que se relaciona con las costumbres y la vida cotidiana de un país casi totalmente desconocido.
La oportunidad de realizar este intercambio académico generó en mí una perspectiva muy distinta. Durante esta experiencia estuve a prueba y comprobé que mis capacidades pueden llegar muy lejos para lograr el éxito. Estar fuera de mi país, lejos de mi familia, amigos y sin mis costumbres fue todo un gran reto. El relacionarme con personas de diferentes culturas e idiomas me ayudó a expandir mi visión y mejorar en todos los aspectos de mi vida. Para mí también es importante hacer que mis expectativas sigan creciendo y lograr paso a paso, con dedicación y esfuerzo, cada meta, cada objetivo y cada sueño que tenga en mi vida.
El inicio del cambio no fue fácil, sobre todo en un clima como el de Cracovia, Polonia. Sin embargo, el clima no me impidió disfrutar de mi estancia, al contrario, comprendí otra faceta del mundo, dentro de la cual las personas son muy cálidas y amables.
Decidí adaptarme poco a poco, hice mías las costumbres e ideologías de un lugar que iba a quedar marcado en mi memoria por el resto de mi vida. Resolví valerme por mi misma. Fue ese distanciamiento lo que generó en mí una madurez impresionante, lo que me permitió descubrir lo bueno que se tiene y lo mejor que puede tomarse de cada situación. Y así se pasaron los primeros días, las semanas y los meses. En ciertos momentos, deseaba abandonarlo todo, incluso lloré amargamente buscando la comodidad, mi familia y amigos, mi universidad, pero sabía pensándolo fríamente que eso era imposible, huir hubiera sido la peor decisión de mi vida.
Un factor clave es el idioma. Aunque solo me fue requerido el inglés, fue necesario aprender un poco de polaco para poder comprar fruta en los pequeños mercados, para decir gracias o saludar a alguien. Sin embargo, son sucesos que brindan una satisfacción inexplicable y que proporcionan un estilo de vida muy agradable, ya que eres capaz de interactuar con personas de ese país.
Cuando te has adaptado a tu nueva vida, el tiempo se disfruta más y mejor. Las personas que fui conociendo en esa trayectoria fueron imprescindibles para enriquecer mi cultura y perspectiva de vida. Cada una de ellas aportaron algo en mí y dejaron una huella que permanecerá por muchos años. Al igual que estas personas, como son los profesores o compañeros de clase, los amigos que haces cuando estás en un intercambio académico son amigos para toda la vida. Es tan dichoso saber que como personas solo somos un granito de arena. Entiendes que no eres un ser apartado del mundo, sino un ser con el mundo, con ideas, anhelos, aprendizajes, nuevas formas de desarrollo, con conocimientos nuevos y una cultura diferente.
Las relaciones interpersonales en un intercambio son muy diferentes, aprendes a valorar cada minuto con tus nuevos amigos, te vuelves más leal y autónomo, y sobre todo se desarrollan los valores, la identidad cultural y el respeto por otras culturas, ya que cuando se está de intercambio, se adjudica el nombre de embajador que tiene por responsabilidad representar al país propio.
La movilidad académica marca una pauta estratégica, no solo propicia una experiencia de vida, también marca la modificación de nuestros paradigmas, abre la mente a nuevas prácticas y expectativas, encamina a un nuevo mundo de ideas que no se centran en un grupo específico, sino que amplía viejos patrones establecidos y los rebasa.
Con la movilidad pueden traspasarse ámbitos multiculturales y multidisciplinarios, y demuestra que es posible lograr cambios en el pensamiento, en las ideas y en la forma en que concebimos la realidad.
Sin duda alguna, esta experiencia cambió mi vida por completo, cambió mi contexto, desarrollé la habilidad del poder de decisión a favor de un mejor crecimiento personal y profesional. Esta fue una oportunidad para elevar mi calidad y competitividad académica, así como promover en mí el gusto por la diversidad del país y fortalecer el entendimiento intercultural, logrando una formación más sólida, integral, completa, versátil y dinámica como estudiante, ya que permitió ampliar mi visión como universitaria respecto al desarrollo académico, científico, tecnológico y cultural de otras universidades.
Considero que los programas de intercambio estudiantil son de vital importancia para el desarrollo de habilidades y para la adquisición de nuevos conocimientos. Cada estudiante que visita un país distinto del suyo regresa con una nueva mentalidad sobre las ideas e investigaciones que se desarrollan en el mundo.
Agradezco infinitamente a la Universidad de Economía de Cracovia y a cada una de las personas que en su paso por el mundo tuve la dicha de cruzarme con ellas.

La
movilidad
académica marca una pauta estratégica, no solo propicia una experiencia de vida, también marca la modificación de nuestros paradigmas, abre la mente a nuevas prácticas y expectativas, encamina a un nuevo mundo
de ideas

Comentarios