Combatir el sobrepeso no es una tarea sencilla, instituciones, medios de comunicación y fundaciones se suman a la lucha, sin ser suficiente. En la Universidad Autónoma del Estado de Hidalgo (UAEH) surgió una publicación, en conjunto con el Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (Conacyt), que provee de una estrategia para combatir la problemática en escuelas públicas, sin embargo no hay vínculo para continuar con ésta.
Los resultados de la investigación previa indican que en la región de Tula entre cuatro y cinco de cada 10 niños, de entre seis y 12 años, tienen un índice de masa corporal mayor al recomendado. La prevalencia es más alta en escuelas particulares que en planteles públicos.
En instituciones educativas en donde no se aplicó la estrategia, estudiantes duplicaron el consumo de calorías, lo que es un riesgo latente para incrementar el peso, desarrollar problemas metabólicos o enfermedades degenerativas.

Tula, foco rojo

El sobrepeso en niñas y niños es una condición de riesgo, ya que puede generar graves daños a la salud y el desarrollo de enfermedades crónico-degenerativas, por ello el investigador del área académica de nutrición de la Autónoma de Hidalgo Marcos Galván, junto con un equipo de investigadores, desarrolló una estrategia para disminuir el consumo de calorías y reducir el índice de masa corporal.
Desde 2012, especialistas universitarios han desarrollado investigaciones en las que sobresalen dos problemas latentes en la población infantil: sobrepeso y desnutrición, que se estudian en diversos grupos y zonas del estado.
En esta ocasión, el investigador presentó los resultados de las observaciones que realizaron desde 2012. Primero determinaron en qué región del estado se localiza la mayor incidencia de sobrepeso, para luego aterrizar un modelo de reducción de dicha problemática.
La obesidad infantil es uno de los problemas de salud pública más graves del siglo XXI, que está afectando progresivamente a diversos países de bajos y medianos ingresos, sobre todo en el medio urbano, indicó la Organización Mundial de la Salud (OMS).
Los menores con obesidad y sobrepeso tienden a seguir siendo obesos en la edad adulta y tienen más probabilidades de padecer, a edades tempranas, enfermedades no transmisibles, como la diabetes, y padecimientos cardiovasculares.
El sobrepeso y la obesidad generan enfermedades más graves, por lo que hay que dar prioridad a la prevención de la obesidad infantil para evitar complicaciones a la salud y gastos de los gobiernos para combatir los efectos del consumo excesivo de calorías.
La investigación indicó que Tula y la zona metropolitana de la entidad son las áreas que más presentan dicha problemática, aproximadamente entre cuatro y cinco de cada 10 niños y niñas, de entre seis y 12 años, tienen un índice de masa corporal mayor al recomendado. Mientras en el resto del estado es de apenas 30 por ciento la incidencia.
La aplicación de normas y estudios en materia de nutrición tiene dos vertientes: normativo, que son impuestos a bebidas gaseosas, restricción de venta de alimentos y regulación de publicidad; y enfoque preventivo/académico, con el objetivo de mejorar las herramientas didácticas con que cuenta el sector salud y educación para atender a la población con ese problema.
El equipo de investigación de la Universidad Autónoma del Estado de Hidalgo aplicó un dispositivo de medición en cinco escuelas de Tula, en tres se aplicó la estrategia y en dos no aplicaron ninguna atención.
En los planteles intervenidos se controló y, por lo tanto, se redujo el sobrepeso y la obesidad en niños y niñas; en los que no aplicaron ninguna atención los niveles de ingesta de calorías se duplicaron, así como el sobrepeso.
De acuerdo con los datos emitidos por dicho estudio, la prevalencia de sobrepeso es más alta en la comunidad escolar de planteles particulares que en la de los públicos.

Para saber

La obesidad infantil
es uno de los problemas de salud pública más graves del siglo XXI, que está afectando progresivamente a diversos países de bajos y medianos ingresos, sobre todo en el medio urbano, indicó la Organización Mundial de la Salud (OMS)

Consulte

a su médico de confianza
para establecer metas
saludables para
bajar de peso

Una dieta

balanceada significa
consumir los tipos y
cantidades correctas
de alimentos para
mantener su cuerpo
saludable

Consuma

porciones recomendadas
y nutricionales de alimento
de acuerdo con la edad de
su hija o hijo, sin comer
en exceso

Escoja

una variedad de productos
saludables de cada uno
de los grupos de alimentos
y consúmalos en
cada comida

Frutas

y verduras son buenas
opciones para refrigerios
saludables;
aportan vitaminas
y son bajas en
calorías y grasas

Evite

bebidas gaseosas, energetizantes y
saborizadas,
ya que son
altas en calorías y
azúcar; opte por otras
con edulcorantes
artificiales
(sintéticos)

¿Con qué se come?

La obesidad significa tener demasiada grasa corporal; no es lo mismo que sobrepeso, lo cual significa que el peso de una persona está en un rango superior al de otras de la misma edad y estatura. El sobrepeso puede deberse a músculo, hueso o agua extra, así como demasiada grasa. Ambos términos significan que el peso es superior a lo que se considera que es saludable.
Cuando un niño o niña come más alimento de lo que su cuerpo necesita para la actividad y el crecimiento normal, las calorías adicionales se almacenan en los adipocitos para su uso posterior. Si ese patrón continúa, con el tiempo ellos desarrollan más adipocitos y pueden presentar obesidad.
Normalmente, los bebés, niños y niñas responden a las señales de hambre y llenura, de manera que no consumen más calorías de las que su cuerpo necesita. Sin embargo, los cambios en las últimas décadas en el estilo de vida y las opciones de alimentos han provocado el aumento de la obesidad entre menores de edad.
Los niños y niñas están rodeados de diversas cosas que los llevan a comer en exceso y difícilmente a estar activos. Los alimentos que son ricos en contenido de grasa y azúcar a menudo vienen en tamaños de porciones grandes.
Esos factores pueden llevar a los menores a ingerir más calorías de las que necesitan antes de que se sientan llenos. Los comerciales de televisión y otros anuncios pueden conducir a la elección de alimentos poco saludables. La mayoría de las veces, los productos alimenticios en anuncios dirigidos a niños y niñas son ricos en azúcar, sal o grasas.
Las actividades que implican “tiempo frente a una pantalla” como ver televisión, videojuegos, mensajes de texto y jugar en la computadora requieren de muy poca energía y, a menudo, toman el lugar de la actividad física saludable.

¿Qué hacemos?

Expertos de la UAEH redactaron una serie de recomendaciones publicadas de forma bipartita con el Conacyt.
Ese es un libro con tiraje de 500 ejemplares y lleva por título EduSanut. Educación en salud y nutrición en escuelas primarias. Los proyectos formativos como estrategia innovadora de planificación didáctica.
La estrategia consistió en capacitar a los concesionarios para proveer a alumnos y alumnas porciones saludables de comida, así como actividades en las que se involucraron padres de familia.
La instrucción contempla que los concesionarios realicen refrigerios más saludables y la comunidad estudiantil aprenda a leer el etiquetado de los alimentos.
Además realizaron talleres para padres y madres con el fin de desarrollar habilidades para mejorar la nutrición desde la casa, además de otros cursos para personas que realizan alimentos en tiendas escolares con el objetivo de concientizar sobre el problema y transformar la oferta de alimentos.
A la estrategia le hace falta el apoyo del gobierno e instituciones de salud y educación que siempre sujetan las estrategias a cambios de administraciones; “si me preguntan cuál es el vínculo con las instituciones, no hay, no existe”, manifestó Marcos Galván.
El investigador reiteró que ese modelo es útil para todos los niveles educativos, ya que brinda las herramientas necesarias para combatir ese problema de salud pública desde tempranas edades, por lo que lanzó un llamado para que las instituciones lo retomen.
El primer paso para ayudar a su hijo o hija a lograr un peso saludable es consultar con el proveedor de atención médica, quien puede ayudarle a establecer metas saludables para bajar de peso y ayudar con el monitoreo y apoyo.
Trate de lograr que toda la familia se una, haciendo cambios de comportamiento saludable. Los planes para bajar de peso en niños y niñas se enfocan en hábitos de estilo de vida saludables. Eso es algo bueno para cualquier persona, incluso si adelgazar no es la principal meta.
Tener el apoyo de amigos y familia también puede ayudar a que su hijo o hija baje de peso.

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