Uno de los secretos de la permanencia del priismo en el poder, uno de los principales factores y hasta emblemas de la estabilidad, gobernabilidad e institucionalidad del régimen político prevaleciente en México fue, sin duda alguna, el culto público a la figura presidencial, practicado a través de un temor reverencial a quien encarnaba el mando. Nadie, mucho menos sus subalternos, osaba ponerla en tela de duda.
El carácter teologal del concepto “investidura” fue despojado de su contenido original por la semántica ruizcortinista que de eso conocía un largo trecho. El famoso presidente, conocido en sus círculos amistosos como Muelas de coyote, era un experto en la filigrana mañosa de los usos y costumbres del poder.
Era capaz de sellar, en la impronta del pensamiento colectivo, conceptos fantasiosos sobre su ejercicio, como las arengas de “la marcha al Mar”, “la austeridad republicana”, “el desarrollo estabilizador”, “la sabiduría del poder”, el “sembrar para México”, y tantas otras que solidificaron la absoluta sumisión de la clase política y de la población a las decisiones indeclinables del “primer mandatario de la nación”, del “jefe de las instituciones nacionales”.

La investidura, fórmula para
que el sistema funcionara

Aunque la palabra investidura se refiere al carácter adquirido por cualquier persona que tome posesión de un cargo oficial, un honor o el ingreso a cualquier colectividad, en la política mexicana se revistió de caracteres mágicos, inescrutables. Increíblemente efectivas, a la luz de lo que acontece en los tiempos que capeamos.
Aunque pueda ser aplicada a las tomas de poder eclesiásticas, empresariales, sociales, obreras o agrarias, en la teología cristiana se ocupa para conferir carácter divino a los mandos evangelistas. En 1966, se consideró que se habían realizado 150 millones de investiduras en el mundo.
Pero en México, el concepto significaba, a partir de los modos y maneras de ejercer el poder oficiado por Ruiz Cortines, la reputación de un paladín democrático infalible, generoso y poderoso. Alguien que tenía la información y el discernimiento necesario para tomar las decisiones que afectaban a todos, desde la intimidad de su patriotismo.
Conceptos acoplados, como un recetario de fórmulas para que el sistema funcionara. Mitos cívicos que, aunque quisieran perdurar, han dejado de ser parte del fervorín político-patriótico o han sido echados por la borda, gracias al indecoroso comportamiento de la clase gobernante. Culturas cívicas que pasaron a mejor vida, como casi todo.

La figura presidencial, una pesadilla para los mexicanos

Hoy, el mito de la figura presidencial, es solo una pesadilla que los gobernados tienen que arrastrar y soportar, por la punta de las bayonetas, por los golpes de la Policía, por las vallas del Estado mayor presidencial, por la deleznable repetición en automático de los medios a modo o por el temor a decisiones de procuración e impartición de justicia, con dados cargados, con saña inaudita, con la represión ordenada desde la avaricia y la ignorancia.
Y así como es arriba, también es abajo. La actitud del desbaste se reproduce en cascada, desde la punta hasta la base de la pirámide del mando. Si el más alto gobernante demuestra impericia y desatino, un poco más abajo se codicia desenfrenadamente, y en un nivel más, o en todos al unísono, se asesina con absoluta liberalidad, con macabra frialdad.
No hay respeto ni a los mandatos de la ley, ni a los conceptos de gobierno, ni al carácter de los mandos, ni al público que con sus votos e impuestos los ha elevado a su jerarquía, a sus empleos y a sus cavernas de oficios repugnantes y descalificados. Todo se ha convertido en una Noche de Walpurgis, en la cacería de brujas propiciatorias de cualquier atropello o desaguisado.

Terror apocalíptico en el gobiernito:
sus días, contados

A nadie le importa nada la permanencia del sistema, la defensa de las instituciones, el disfraz de la honradez, el apego a la ley para actuar en consecuencia. Al interior del aparato, ante la ausencia de criterios y de mandos, todos actúan en favor de cada quien, aunque sea en contra de todos.
Se ha apoderado del gobiernito un terror casi apocalíptico de que sus días están contados. De que al Año de Hidalgo ha pasado a convertirse en minutos, horas, oportunidades irrepetibles para destrozar, eliminar al adversario, saquear con velocidades turbo, asegurarse la mayor cantidad de riqueza para resistir el exilio o aún la reclusión.
Algo tendrá el agua, que hasta la bendicen. Los que hasta hace cuatro años eran rumores del advenimiento de una clase descastada, hoy se ha convertido en una palpable realidad. Todos los gobernantes son sujetos de sospecha. Todos son culpables, hasta que se demuestre su inocencia .Y todos han colaborado para que eso así suceda.
Es una consigna popular que no admite reproche. En todas latitudes, los medios de información respetables la reproducen todos los días. Los corresponsales en México la acreditan, con base en experiencias propias, en convicciones que son respaldadas a diario por las conductas hediondas de la casta dorada.

El peñato, ejemplo de lo que no debe hacerse desde el poder

‎El gobierno peñanietista es un ejemplo de lo que no debe hacerse desde el poder. Amenaza con contaminar y percudir todos los sistemas políticos análogos en otras latitudes. Hasta en Estados Unidos se cometen conductas que son reflejo del hartazgo: una multitud negra despreciada, asesina policías que tratan de frenar supuestos desmanes no cometidos.
Se actualiza el relato de Lope de Vega sobre los sucesos en el Medioevo en el burgo cordobés de Fuenteovejuna. Pastores y labradores que padecen la injusticia del poder feudal encomendado a Mengo, el Comendador, que ejerce por la fuerza, desde el derecho de pernada, hasta la toma de todo, patrimonios, heredades y honras, es ejecutado por sus gobernados.
Los vejados ejercen el tópico del “honor a la honra”, en el relato sobre las injusticias y las infamias del poder más emblemático del Siglo de Oro español, en el que la honra, sobre todo la localizada entre las piernas, era un asunto letal. Cuando el juez pregunta: “¿Quién descabezo al Comendador?”, los labriegos y destripaterrones contestan en coro: “Fuenteovejuna, señor”. “¿Quién es Fuenteovejuna?” “Todo el pueblo, a una”

Las decisiones de EPN, inescrutables y antisistémicas

‎Las decisiones del peñato son tan inescrutables y antisistémicas, como desesperadas y absolutamente deleznables para cualquier observador común: en un acto de abuso de autoridad, suicida y altanero, propone a otro gato de Vi(rey)garay para tomar las riendas del PRI. Casi la paletada que faltaba al persistente esfuerzo para cavar su personal sepulcro.
El nuevo pastor priísta será un imberbe –extaxista como el venezolano Maduro– que fue habilitado por Peña Nieto para despedazar a la CFE. Que ha atropellado comunidades enteras, como la población nativa de Malinalco, cobrándoles y endosándoles pagos millonarios de consumo, aunque en sus hogares solo cuenten con un foco y una televisión para lo indispensable.
El abominable César Camacho Quiroz, formalmente coordinador de la bancada priista en San Lázaro, ya tuvo la desfachatez de opinar, con su cabeza de coco, que Enrique Ochoa Reza, así se llama el nuevo impostor, “representa a la sangre oxigenada” para su partido. No se ría, por favor.

¿Es Ochoa Reza el Comendador que les cortará la cabeza?

Los mexiquenses y pachuquitas se doblegan ante el nuevo Comendador, sin parar en mientes sobre su inexistente currículo partidista.‎ No les importa que acaben descabezados. Lo ven como pasaporte a su inmunidad. Como garantía de triunfo. A ese grado se ha perdido la brújula, el respeto a las franquicias –“partidos de interés público”– usados como trapos de cocina.
A pesar de que todo mundo exige primero que se enjuicie al represor niño ñoño, el Comendador Nuño‎. A pesar de que el Comendador Peña Nieto vocifere haber creado 2 millones de empleo formales, que no le cree ni su mamá.
‎A pesar de que en la calle, se demuestren todas las solidaridades y apoyos a la CNTE, porque la gente intuye que son víctimas de honor de una engañifa, la inexplicada reforma educativa, que ha traído muerte y desolación a las comunidades indígenas del sureste del país.
Aunque el sistema está absolutamente desprestigiado y deslegitimado por sus conductas ensangrentadas, vuelve la burra al trigo. Insiste desesperadamente en el suicidio, en la deshonra, en la falta de moderación y prudencia en asuntos cruciales, persiste en todo lo abominable.
‎ ¿Todos a una? ¿Como en Fuenteovejuna?

Índice Flamígero: Es un secreto a voces que la mayor parte de los funcionarios del Gobierno de la Ciudad de México comentan que Héctor Serrano y Manuel Granados, son los principales responsables de que la imagen del doctor Miguel Ángel Mancera, jefe de Gobierno, está demeritada ante la opinión pública. Dicen que ese par de controvertidos personajes se han dedicado a lucrar con sus puestos y a hacer y deshacer en el Gobierno de la CDMX. Y si no, que le pregunten a Patricia Mercado, quien se supone que es la segunda en el mando. Esta dupla ni siquiera la toma en cuenta. ¿Sabrá de ello el jefe de Gobierno? + + + Luis Vi(rey)garay se despachó en grande la semana anterior. No sólo llevó a su cuate y subordinado Ochoa Reza a la dirigencia formal –solo formal, el secretario de Hacienda será quien mande ahí– del que fuera revolucionario y hoy ya ni siquiera es institucional, también entronizó al empresario Gerardo Gutiérrez Candiani en la titularidad de la autoridad federal para el desarrollo de las Zonas Económicas Especiales, luego de que no pudo hacerlo candidato del PRI al gobierno de Oaxaca. Se le atravesaron José Murat, quien impuso a su junior, y El Niño ñoño Nuño. En ambos casos, Vi(rey)garay dispuso y Peña Nieto sólo firmó, lo que implica que la enoooorme influencia del titular de la SCHP sobre el ocupante de Los Pinos está intacta, pese a todo. + + + Don Alfredo Álvarez Barrón envía hoy una más de sus espléndidas colaboraciones. La titula: “Lo que el viento a Juárez…”. Y señala que “a los altos funcionarios del INE, la crisis económica les hace lo que el viento a Juárez. Además de su nueva y multimillonaria sede, se acaban de otorgar un amplio y lujoso seguro de gastos médicos mayores a un costo de 198 millones de pesos, mismo que cubre deportes tales como el motociclismo, la charrería, alpinismo, paracaidismo, esquí, buceo, equitación y hockey. Tanto para los afortunados funcionarios como para su esposa e hijos menores de 26 años. Y nosotros batallando para pagar la luz y el gas; bueno, estos son los pequeños inconvenientes por formar parte de la prole.” El Poeta del Nopal, por su parte, remata: “Es un seguro muy curro, / cubre deportes extremos, / y todos nos sorprendemos, / también cornadas de burro; / se lo merecen, discurro, / pero hay personas infames, / no importa cómo te llames / ni la virtud que te adorna, / ellos exclaman con sorna: / ¡caray Lorenzo, ¡no mames!”.

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Columnista político desde 1977. Comentarista radiofónico y de televisión. Publica su columna “Índice político” en 47 medios de comunicación de la República mexicana y tres de Estados Unidos. Apunta con el Índice, pero también propone.