Todas las enfermedades pueden prevenirse y las de la boca no constituyen una excepción. La boca es una estructura compleja, que cumple funciones esenciales para la vida: respiración, masticación, deglución, fonación y estética. Es por lo tanto fundamental adoptar todos los cuidados necesarios con el fin de prevenir la aparición de futuros problemas.
La boca refleja indicios y síntomas de salud y de enfermedad, y algunas enfermedades que afectan a nuestro organismo pueden tener su primera manifestación en la cavidad oral.

Estrategias de prevención

Unas simples estrategias de prevención permitirán reducir simultáneamente la carga de enfermedades bucodentales y la de otras enfermedades sistémicas:
*Adoptar una alimentación equilibrada y rica en fibra; reducir la ingesta de azúcares entre horas (someten a los dientes a un mayor contacto con ácidos que predispone a la caries); evitar el consumo de alimentos pegajosos (más difíciles de eliminar de las superficies dentales) y de bebidas azucaradas y carbonatadas para prevenir la aparición de caries y la pérdida prematura de los dientes.
*Dejar de fumar y reducir el consumo de alcohol para disminuir el riesgo de cánceres de la cavidad bucal, de periodontopatías y de pérdida de dientes.
*Consumir frutas y verduras para proteger del cáncer de la cavidad bucal.
*Utilizar protectores bucales para proteger los dientes en deportes de contacto.
*Mantener de forma constante una alta concentración de fluoruro en la cavidad bucal para prevenir la aparición de caries tanto en niños como adultos. Ello puede conseguirse mediante la fluoración del agua de beber, la sal, la leche, los colutorios o la pasta dentífrica, o bien mediante la aplicación de fluoruros por profesionales.

Recomendaciones que deben seguirse

*Fomentar una cultura preventiva en casa desde muy temprana edad en los niños.
*Utilizar un cepillo dental y una técnica de cepillado adecuados a cada caso.
*Cepillar bien los dientes después de cada comida realizando un meticuloso cepillado antes de acostarse, ya que durante la noche disminuye la producción de saliva y los dientes se vuelven más susceptibles a la caries.
*Utilizar pasta dental rica en flúor, ya que refuerza el esmalte y previene la caries.
*Cepillar la lengua y masajear las encías para mantenerlas sanas y fuertes.
*Utilizar enjuagues bucales antibacterianos indicados por el profesional.
*Renovar el cepillo de dientes cada tres meses aproximadamente.
*Realizar una inspección periódica de la boca para detectar llagas que no curan, irritación en las encías u otros cambios.
*Acudir al odontólogo para revisiones periódicas (su odontólogo marcará la periodicidad de las visitas en función de las necesidades).

Prevención bucodental en la consulta

*Exploración bucodental y sondaje para valorar el estado de encías, dientes y mucosas (lengua, labios, etcétera).
*Tinción de la placa bacteriana e instrucciones de higiene oral.
*Profilaxis dental con ultrasonidos.
*Raspado subgingival con curetas.
*Pulido con cepillo y pasta de profilaxis.
*Fluoración con gel de alta concentración para remineralizar y prevenir caries.
*Sellado de fosetas y fisuras en niños.
*Seguimiento personalizado de los pacientes con el fin de mantener la boca en perfecto estado.

Ventajas de la profilaxis dental profesional

*Permite limpiar las zonas de difícil acceso para el paciente.
*Previene enfermedades bucales como caries, gingivitis o periodontitis (piorrea).
*Evita el mal aliento.
*Quita manchas producidas por café, tabaco u otros alimentos.
*Desinflama las encías disminuyendo el sangrado.
*Previene la pérdida prematura de los dientes.

Muchas investigaciones señalan la relación existente entre salud oral y algunas enfermedades como diabetes, problemas cardiacos, partos prematuros e infecciones pulmonares.
Existe una relación bidireccional entre diabetes y salud oral: la infección en la boca puede dar lugar a un peor control de la diabetes, de la misma manera que la diabetes mal controlada predispone a un riesgo tres veces más alto de tener enfermedad periodontal. La diabetes mal controlada también se ha relacionado con otros problemas bucales como candidiasis oral, boca seca, boca ardiente, agrandamiento de las glándulas salivales, infecciones post-exodoncia (extracción dental) o alteraciones en la percepción del gusto. Otro hecho ampliamente documentado es que la boca puede ser un depósito bacteriano para la contaminación de pulmones y corazón, pasando los microorganismos de esta al sistema respiratorio o cardiaco, desarrollando neumonías y alteraciones cardiacas.
La higiene bucal diaria es el tratamiento más sencillo, menos doloroso y menos costoso de todos y es el mejor tratamiento para prevenir patologías bucodentales. No hay que olvidar que los dientes son para toda la vida. Se trata de un valioso tesoro que, sin duda, debemos cuidar.

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