Habitantes de la región Tula marcharon ayer en protesta por las recientes desapariciones y asesinatos en la zona. Una movilización más para visibilizar ese problema creciente en la entidad. Autoridades reconocen 10 crímenes contra mujeres en lo que va de 2020, pero tan solo este mes habrían ocurrido al menos cinco feminicidios de acuerdo con una recopilación realizada por la periodista de esta casa editorial Adriana Hernández Islas. El 9 de agosto, cientos de personas se movilizaron por las principales calles de Tlahuelilpan para exigir la aparición con vida de Mariana Zavala Escamilla, joven de 18 años que hasta hoy no ha sido informado su paradero. La zozobra se apodera de cientos de familias, de una sociedad entera que vive con miedo. Ni el programa Hidalgo seguro, que inició operaciones hace cuatro años, ha sido capaz de garantizar tranquilidad a los hidalguenses. De acuerdo con fichas emitidas por la Comisión de Búsqueda de Personas de Hidalgo y la Procuraduría General de Justicia del estado, hasta principios de agosto al menos cinco personas fueron reportadas como no localizadas, entre ellas dos menores de edad. Durante la semana que termina, dos personas fueron localizadas en avanzado estado de descomposición, en la región del Mezquital. Nadie, ninguna autoridad, ha dado la cara a las familias. Las marchas de familiares y amigos de las víctimas han recibido de las instancias de gobierno correspondientes únicamente oídos sordos. Según información revelada por la Comisión Nacional de Búsqueda (CNB), a través de la versión pública del Registro Nacional de Personas Desaparecidas y no Localizadas, un total de 414 individuos permanecían en calidad de extraviados en Hidalgo hasta el 15 de julio de este año. De acuerdo con el listado, del 15 de marzo de 1964 hasta hoy un total de 2 mil 59 personas fueron reportadas como desaparecidas en la entidad. No obstante, de dicha cantidad mil 579 fueron localizadas con vida durante ese periodo, 66 fueron halladas muertas y del resto el paradero sigue siendo desconocido. En ese contexto de desasosiego social, lo mínimo que espera la sociedad hidalguense son autoridades que muestren una pizca de preocupación por las actuales condiciones de inseguridad, sin fanfarroneo electorero. De filón. La soberanía del Tribunal Federal Electoral vuelve a estar en tela de juicio, luego de ratificar las elecciones para el 18 de octubre.

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