Olor a copal y flores impregnan el Primero de Mayo

420
mercado
Es prácticamente el único lugar de la ciudad donde puede encontrarse todo lo necesario para recibir a los muertos como se merecen

PAG17-TIANGUIS-LAURA-TREJODesde hace casi tres décadas en el mercado Primero de Mayo se instala el tradicional tianguis de Día de Muertos. La explanada y calles aledañas a ese centro de abasto se visten de colores, de olor a copal y de muchedumbre que recorre los puestos para comprar todo lo necesario para el altar.
De acuerdo con comerciantes que ahí se instalan desde el fin de semana, se espera la vista de cientos de compradores que mantienen viva esa tradición.
El sitio es mágico, pues es prácticamente el único lugar de la ciudad donde puede encontrarse todo lo necesario para recibir a los muertos como se merecen; y este año, tras el reciente remozamiento del mercado, no fue la excepción.
Caminar entre los puestos, que se extienden hasta la explanada de la iglesia de la Asunción de María, es un deleite de aromas propios de la festividad de Día de Muertos, tradición milenaria que permite sentir cerca a los seres queridos que han partido a otro plano.
En esa celebración es costumbre colocar un altar, que es una construcción simbólica, una muestra de cariño para honrarlos con una ofrenda en la que se disponen los platillos y bebidas que fueron favoritas de las personas a lo largo de su vida.
Los elementos esenciales en la ofrenda son el agua, la sal, velas, veladoras, copal, papel picado, incienso, flores, retratos de los difuntos, calaveras de azúcar, comida, bebida y dulces.
Éstos se disponen en niveles que representan la cosmovisión, el mundo material y el inmaterial o los cuatro elementos, en cada uno de ellos se colocan los diferentes objetos simbólicos que la conforman.
Es una época de retorno, en donde los vivos participan en los preparativos de la celebración: se cree que las almas de los seres queridos regresan a compartir los alimentos que se ofrecen en los altares, lo que hace que vivos y muertos puedan estar juntos otra vez.

Comentarios