Su historia.-
Omar Bazán Pérez es un personaje de esta Bella Airosa a quien podemos etiquetar como emprendedor, pero su historia trasciende cuando regresa a su pasado para narrar cada uno de los hechos que forjaron su carácter, desde el trastorno de represión de emociones que padece, su caminar en el alcoholismo y la drogadicción durante la adolescencia, hasta su breve estancia en un lugar de rehabilitación que conocemos como Alcohólicos Anónimos.
Abogado de profesión titulado por la Universidad Autónoma del Estado de Hidalgo, con 30 años de edad y ocho de ser padre soltero, actualmente está al frente de una escuela de idiomas llamada Horizon Institute, “después de graduarme ejercí aproximadamente durante tres meses como meritorio en el Poder Judicial, pero renuncié cuando me di cuenta que lo más importante no son tus conocimientos, sino tu apellido; entendí que en la vida lo que vale la pena se obtiene luchando, mientras estudiaba la licenciatura trabajé como empleado en una tienda departamental, al tiempo que me convertí en padre. Luego de mi breve paso por el Poder Judicial, un amigo me sugirió acercarme con una persona que iniciaba una escuela de idiomas y de inmediato rechacé la idea, es suficiente decir que la única materia que reprobé en la universidad fue inglés y tan paradójico es nuestro paso por este mundo que hoy vivo de eso”.
Omar es un creyente de la prueba y el error en donde no existe lo absoluto, sino un proceso de aciertos y errores, “así fue como nació Humanword, un instituto de idiomas que comenzamos dos personas que no teníamos idea de cómo dirigir el ámbito académico, sin embargo, con constancia y mucho esfuerzo nos convertimos en el tercer lugar a nivel Latinoamérica en certificación TOEFL, tercer lugar a nivel nacional, además de reconocimiento de universidades estatales y de la Ciudad de México. Fue un proyecto que valoré mucho porque me dejaron experimentar cuanto quise, pero culminó porque nuestras perspectivas cambiaron, para mí una empresa no es una cuestión jerárquica, sino de un trabajo en equipo en donde todos somos colaboradores”.
Quizá significa que en esta sociedad mutante, como la nombra, el ingrediente principal es la pasión, por esa razón está rodeado de aulas que en lugar de butacas alberga sillones donde el enfoque principal de la enseñanza de idiomas es a partir de los cinco sentidos del ser humano, un método que Omar titula: idiomas a la medida. “Buscamos regresar a las bases humanas, sensibilizar a los estudiantes para el momento en el que tengan que enfrentarse a la realidad, porque cuando somos alumnos nadie nos prepara para ella; acá afuera se trata de hacer equipo, de impulsarnos unos a otros, creo que las personas no entienden esa parte”.
Además de Horizon Institute, integra un equipo llamado Formando Líderes, donde jóvenes emprendedores hidalguenses buscan espacio en escuelas para impartir conferencias a estudiantes con el objetivo único de impulsarlos en la creación de proyectos con enfoque social. “El camino no es fácil, hay que estar dispuesto al sacrificio porque emprender significa que vas a luchar y que te vas a desgastar hasta el final, haciendo negocios limpios, sin engañar a las personas; desde luego, la escuela de idiomas es un negocio, pero el planteamiento principal es ayudar a otros sin hacernos publicidad, es decir, no voy a exhibir a las personas que reciben becas para obtenerla, aquí tenemos jóvenes que no pagan un solo peso por aprender un idioma, porque para mí de eso se trata, más allá del conocimiento, se trata de implementar ideas, de trascender en la vida de otros, y si logro eso en algún momento, entonces mi vida habrá tenido sentido”.
Horizon Institute también busca a corto plazo crear una asociación civil para becar a un mayor número de niños, niñas y adolescentes que no tienen la posibilidad económica para pagar el aprendizaje de un segundo idioma, “cada profesor de esta escuela te puede describir su perspectiva y la convicción de porqué siguen aquí, hemos logrado crear un sitio en donde todos cabemos haciendo cosas muy distintas; ese tipo de negocio cambió mi vida y quisiera que cambiara la de muchos más.
“Todo lo que viví desde chavo me hizo comprender que cuando estás en los momentos de mayor frustración surgen las ideas, y reconozco que yo no hubiera llegado hasta aquí sin la ayuda de muchas personas, por eso es que creo en los resultados de la labor social, debemos regresar la ayuda que en algún momento nos brindaron a nosotros.”
Omar Bazán dice que es un personaje emprendedor, pero su misión llega más allá al pasar del alcoholismo y la drogadicción a ser un abogado y padre soltero donador de sangre tres veces al año desde que cumplió la mayoría de edad, partidario de la donación de órganos, es ese su propio idioma: la labor social, y por eso su historia nos recuerda que tenemos espíritu, pero necesitamos temple.

“Acá afuera se trata de hacer equipo, de impulsarnos,
de trascender en la vida de otros, y si logro eso en algún momento, entonces mi vida habrá tenido sentido”

claves

+ En Hidalgo,
los casos de éxito
de jóvenes emprendedores
redujeron de
5 a 3 por ciento

+ Omar Bazán
es un abogado titulado por la UAEH que emprendió una escuela de idiomas llamada Horizon Institute

+ Es parte
de Formando Líderes,
un equipo que busca inspirar a adolescentes
a crear proyectos

+ Entre algunas
otras actividades
de labor social,
dona sangre tres veces
al año desde que
cumplió la mayoría
de edad

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