Sin el auxilio de head hunters como en su momento recurrió Vicente Fox para armar al gabinetazo, Omar Fayad Meneses, gobernador electo ejerce el poder que el sufragio mayoritario de los hidalguenses le otorgó –pese a la resistencia de grupos de poder, fuego amigo bautizó Diego Fernández de Cevallos– para designar al equipo que lo acompañará en el arranque de su administración a partir del próximo 5 de septiembre.
Nombres van, nombres vienen como aspirantes o “seguros” miembros del gabinete de Omar Fayad, muchos de ellos carentes de rubor, en busca del supuesto pago por servicios de campaña para mantenerse en la ubre del presupuesto estatal, con el carácter de caciques que, en realidad, son políticos cuyas ambiciones los perdieron en la fantasía del poder sexenal. Hoy no ganan un concurso de popularidad en sus distritos.
Ahí le van unas iniciales de los jefes de grupo político –remedo ya de caciques—como Roberto Pedraza Martínez, los hermanos Jorge y José Antonio Rojo García de Alba, eternos aspirantes al gobierno hidalguense, Nuvia Magdalena Mayorga Delgado y Dulce María Muñiz Martínez.
Cada cual busca un espacio en el equipo de Omar, pero el gobernador electo evalúa currículas, lealtades y, sobre todo, resultados políticos. Y justamente en este rubro fallaron los prohombres y las mujeres que creyeron irían a un día de campo el pasado 5 de junio pero fallaron al candidato Fayad Meneses. Hoy se preparan en el plan B.
“Creo que nos la vamos a pellizcar. Nos, me están dando periodicazos allá en la región; se han movido para que no me den nada. Así que lo veo muy difícil en esta primera etapa, pero espero que en año y medio se componga”, dice Roberto Pedraza Martínez a un interlocutor no identificado, en una llamada a la que tuve acceso, como evidencia de la forma en que estos priistas operan en busca de permanecer enquistados en la administración pública estatal.
Pero, cuáles son las credenciales que lleva el actual secretario de Turismo del gobierno de Paco Olvera, como para pensar en que en año y medio estará en condiciones de volver por un buen cargo en el equipo de Omar Fayad; por supuesto, el profe Pedraza llevaría de la mano a sus familiares, que en conjunto se embolsan poco más de un millón de pesos en salarios que no devengan, la mayoría de ellos. ¿Volverían los alrededor de 400 recomendados de la familia Pedraza que cobran en diferentes dependencias estatales?
No hay rubor. Mire usted, Pedraza está considerado el jefe del cacicazgo de Ixmiquilpan, distrito en el que el Partido Acción Nacional arrasó al son de dos a uno sobre el PRI. Del total de las casillas, el PAN ganó 21 mil 426 votos, el PRI, es decir el candidato Omar Fayad, logró 11 mil 624. ¡Vaya cuentas la del profesor!
¿Quiénes más perdieron en sus distritos donde se presumen son jefes o jefas? En Zimapán, Dulce María Muñiz Martínez; en Huichapan los hermanos Rojo García de Alba, además de Nuvia en Tepatepec.
El caso es que quienes hoy se sienten con suficientes puntos para incorporarse al equipo de Omar Fayad no son ni polvos de aquellos lodos. La influyente familia del viejo priismo hidalguense va en declive. Sin duda es el momento de la nueva generación, de los políticos que sin ser jóvenes tampoco están en el rango de aquellos que han rebasado el medio siglo de vida, pero a la par han menguado sus capacidades de movilización política y recurren al chantaje, la negociación bajo cuerda.
¿Quiénes perdieron Mineral de la Reforma, Pachuca, Ixmiquilpan, Huejutla, Actopan, Zimapán y Jacala, por citar municipios importantes? No hay duda, en este momento, Omar está en su laberinto sin el apoyo de head hunters. ¿Acaso seré yo señor? Se escucha en la larga fila de suspirantes a un cargo. Conste.

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