Como sucede periódicamente en nuestro país, ayer el presidente Enrique Peña Nieto y otros líderes del sector productivo firmaron un pacto por la economía nacional para paliar los efectos del famoso gasolinazo. Como ocurrió en la cada vez más lejana década de 1990, en esta ocasión el nuevo pacto buscó incluir otra vez a empresarios, trabajadores y legisladores para detener lo que ya está sucediendo: una alza de precios generalizada que afecta, en primera instancia, a las personas más vulnerables. Pero la realidad se adelanta a cualquier pacto. En esta edición le informamos que un producto con fuerte demanda en nuestra entidad, el paste, ya subió su precio. Los pastes Kikos ya aumentaron sus precios de 13 a 15 pesos. Esto, como ocurrirá con la tortilla y el pan, tiene una repercusión inmediata en los bolsillos de la población. Y, por otra parte, el pacto que firmó ayer Peña Nieto no cuenta con aval de una piedra angular para este tipo de acuerdo: la Confederación Patronal de la República Mexicana (Coparmex). El argumento que esgrimió la cúpula empresarial es que el pacto fue hecho al aventón. Según un comunicado emitido ayer, el organismo consideró que el pacto fue “improvisado, incompleto e insuficiente”. Según la cúpula empresarial, el documento les fue enviado por parte del gobierno federal para su revisión a las 11 horas de ayer, solo dos horas antes de su presentación. Es decir, se trató de una estrategia unilateral que simula el consenso de los sectores. Hasta la Confederación de Trabajadores de México (CTM), organización de filiación priista, criticó el pacto a través de su líder Carlos Aceves, quien recriminó la convocatoria a este tipo de pactos porque al final no se aplican los acuerdos. Se trata, entonces, de una medida desesperada por bajar el enojo popular por el gasolinazo que es solo la punta del iceberg respecto a lo que viene en el corto plazo.  De filón. Y como si nos faltaran conflictos y problemas para las actividades económicas, en Pachuca otra vez está en pugna el espacio público entre comerciantes y la administración municipal. Y en medio, adivinó usted, los vecinos y quienes caminan por el primer cuadro de la ciudad.

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