Oreja para cada uno en la Corrida del Tenango

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El evento se desarrolló ayer en la plaza de toros Vicente Segura

Pachuca.-

Luis David Adame cortó una oreja y dio vuelta al ruedo en la Corrida del Tenango, que se desarrolló ayer en la plaza de toros Vicente Segura, y que terminó con protesta de la afición cuando el juez no le otorgó al hidrocálido otro apéndice con el segundo.
Pablo Hermoso de Mendoza, Sebastián Castella y Joselito Adame cortaron una oreja cada uno, todos, con el segundo de sus respectivos lotes.

Las acciones

Acompañado por las notas musicales de Granada, Luis David Adame cortó la primera oreja del festejo, gracias a una faena vistosa que le valió la ovación del público, y remató con un espadazo certero para matar al primero de su lote y llevarse un apéndice.
El hidrocálido salió con la misma intención para el último de la tarde y le pegó varios capotazos en el centro del ruedo, aunque se llevó un susto cuando el burel lo prendió de una pierna y lo dejó cojeando pero no le impidió seguir con la faena.

Adame toreó con la muleta muy pegado al astado y por momentos quedaba en la cara del mismo, exponiendo el físico. Con los muletazos se llevó las palmas y mató de una estocada, pero el juez solo le dio el saludo y pese a las protestas de los asistentes, la autoridad no cedió y se llevó la rechifla; adame, por su parte, dio la vuelta al ruedo y fue ovacionado.

A Pablo Hermoso de Mendoza no le fue bien con el primero que le tocó en suerte y el caballista recibió algunos abucheos por parte del público; sin embargo, con el segundo se sacó la “espinita” y cortó una oreja, en una faena redondeada por una buena pega de los Forcados de Pachuca, cuyo cabo, Dante Austria, fue invitado por el español a dar la vuelta al ruedo, como reconocimiento.
Sebastián Castella conectó con el público desde su primer toro, al que le pegó una seguidilla de muletazos con derecha, izquierda y ambas manos, pero a la hora de matar estuvo errático y se fue en silencio.
Con el segundo, el francés volvió a deleitar al público con la muleta y esta vez sí fue certero en la primera estocada para matar y ganarse una oreja, con la que dio la vuelta al ruedo.

Joselito Adame pasó sin pena ni gloria con el primero de su lote, un astado que salió enjundioso y se saltó al callejón, sin provocar daños, pero no le dio mucho al matador, quien pinchó dos veces antes de acertar.
La situación fue diferente con el segundo. Joselito alargó su faena con la muleta mientras la orquesta tocaba “Pelea de gallos”, y levantó los oles de la afición. Se llevó las palmas al matar en su primera oportunidad y una oreja por parte del juez.

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