George Floyd, afroestadunidense de 46 años, fue literalmente asesinado por un policía blanco Derek Chauvin, tras haberlo sometido, colocando su rodilla izquierda entre la cabeza y el cuello. Lo habían detenido por supuestamente tratar de pagar con un billete falso de 20 dólares por una cajetilla de cigarrillos en una tienda de comestibles.

Alrededor de ocho minutos y 46 segundos, esposado, el ahora muerto, soportó el peso del agente, en un extremo de una patrulla y casi junto a la llanta de la unidad.

Testigos del incidente pedían a Chauvin que lo liberara después de que Floyd reiterara que no podía respirar. Suplicó, entre su terrible agonía a su mamá, suplicando: “Por favor, por favor”.

Finalmente, otro policía, identificado como Kueng, buscó el pulso de la víctima y no le encontró nada.

Sin advertirse a los policías preocupados, lo colocaron en una camilla y en ambulancia lo trasladaron hacia el centro médico del condado de Hennepin.

60 minutos después se informó que había fallecido.

Todo ocurrió en Minneapolis, Minnesota, Estados Unidos a donde radicaba George Floyd tras cambiar su residencia de Houston, Texas, donde nació.

Toda la cruenta escena fue filmada y minutos después se volvió viral, despertando una repulsa en lo que se llamó un nuevo ejemplo de odio racial contra afroamericanos, principalmente.

Un día antes, Floyd, que se había desempeñado como agente de seguridad privada, le contó a su amigo Christopher Harris, que había perdido su trabajo como resultado de la epidemia del coronavirus.

Este le aconsejó que acudiera a una agencia de empleo temporal.

La noche de su deceso fue al establecimiento Cup Foods, como lo hacía en forma habitual.

No se encontraba el propietario Mike Abumayyaleh y lo atendió un dependiente.

El cliente le pidió cigarrillos y le pagó con un billete de 20 dólares.

El empleado pensó el billete era falso y por eso lo reportó.

Mencionó también que le demandó que le devolviera la cajetilla de cigarrillos, pero que no obtuvo respuesta.

También que “parecía borracho y que no estaba en control de sí mismo”.

Esto contrastó con lo expresado por Abumayyaleh quien dijo que a Floyd lo identificaban como alguien cordial y que nunca causaba problemas.

Cuando arribaron los policías, ya cuatro en total, Floyd estaba en la esquina de la tienda, sentado con otras dos personas.

Lo obligaron a subir al auto, y Thomas Lane, uno de los agentes, con pistola en mano conminó a Floyd a que mostrara las manos, acto seguido lo esposaron.

Las protestas, no solo de afroamericanos sino hasta de ciudadanos blancos se volcaron en torrente, exigiendo justicia y al tiempo que se acabaran los resquemores raciales.

Esa actitud, poco a poco se diseminó en otros estados de la unión americana e igualmente en otros países, principalmente de Europa.

Hubo violencia que en muchos de los casos no pudieron controlar los agentes del orden. Incendios de patrullas, expresiones repetidas de condena ante la brutalidad policiaca.

Se recordó que no fue esta la primera vez que se agredía mortalmente a hombres de color.

Adelantándose a acontecimientos se manifestó que sin duda Karen Chauvin sería juzgado, aunque “no con toda la severidad de la ley, porque es parte de una fuerza en donde dominan desde siempre los blancos”.

Elecciones “en el aire” Las elecciones municipales para renovar 84 ayuntamientos hidalguenses continúan sin precisiones de fecha.

La pandemia que todavía agobia al país imposibilita determinar cuándo se llevaría a cabo el proceso, sobre todo en su punto final: votantes en las urnas.

En lo último se mencionó que los comicios podrían celebrarse en agosto, empero quienes son expertos en estas lides y ante una situación inédita, señalan que necesariamente tendrían que acortarse las campañas y estas mismas deberían sujetarse a un singular ordenamientos que pretendería evitar los flujos de potenciales electores a no más de 50 por sesión.

Aunque se insinuó que para dar a conocer sus programas de trabajo, los candidatos se podrían refugiar en las redes sociales, aunque se limitarían tiempos, y en municipios lejanos no se han institucionalizado como hábitos el recurrir a esta forma de informarse.

No se olvida que las actuales administraciones concluyen gestiones el 4 de septiembre.

De no ceder en sus embates el coronavirus, entonces, por requerimiento legal deberían conformarse concejos municipales.

Una voz autorizada comentó: “Sí, se ha dado el caso de integrar esta forma de gobierno, pero en casos aislados y no tan masivamente como lo significan 84 municipios.

Difícil, desde luego, encontrar una salida para quienes aspiran a encabezar alcaldías y todo queda “en manos” de lo que pueda solucionar o restablecer lo que todos bien identificamos como emergencia sanitaria.

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